Tenemos en mano un compromiso por el presidente de los Estados Unidos y los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado de lograr firmar una reforma migratoria en octubre. A nosotros nos toca asegurar que esa fecha límite se convierta en una realidad: Nosotros el pueblo. Nosotros, miembros de familias amenazadas por la separación. Nosotros los trabajadores que nos pueden despedir por razón de una carta No Match. Nosotros, iglesias y organizaciones.

Debemos empezar a organizarnos ahora mismo para poder subir al bus rumbo a Washington D.C. el 12 de octubre, Día de la Raza. Debemos ir a Washington y permanecer ahí hasta que la legislación necesaria se apruebe. Tenemos un compromiso con una fecha límite, y ahora debemos organizamos para que se realice.