A veces iba con mi padre para decirle -Papi, tenemos que comprar nuestros materiales para la escuela el 15 de agosto a más tardar si vamos a estar listos para la escuela. Su respuesta siempre era que sí. Luego yo le decía a todo el mundo que el 15 de agosto era la fecha límite para comprar los materiales para la escuela, pues esa fecha la acordada por mi padre. Les doy este ejemplo de cómo se genera una acción a base de un recuerdo.

Recuerdo ese ejemplo porque he observado cómo mi propio hijo Saulito utilizaba las mismas tácticas que yo había empleado a su edad. Claro que sí, hay personas que decían jamás sucederá. Papi dijo eso pero no en serio. Pero yo jamás permitía que se desanimaran. Tuve mi compromiso e iba organizando y organizando hasta conseguir las cosas que necesitaba para la escuela.

Pensándolo bien, veo que así también podemos describir nuestra lucha para transformar las leyes quebradas de inmigración.

Durante la campaña para la presidencia luchamos con Barack Obama hasta conseguir de su propia boca una promesa de una reforma migratoria. Una vez que ganó la elección, esta lucha se sostuvo desde enero hasta el 25 de junio, para lograr que él se comprometa con una reforma migratoria. Y logramos que en la reunión que Obama tuvo con el liderato del Congreso se comprometiera a aprobar una reforma en octubre de este año. Se estableció una comitiva para hacer los planes y se establecieron fechas límites.

De modo que hemos avanzado de promesa a compromiso. Ahora nos toca mover de compromiso a acción. La semana pasada en Washington, refiriéndose a sus proyectos de ley para una reforma de servicios de salud, Obama dijo que en Washington nada se mueve sin una fecha límite.