Una prueba sencilla podría terminar salvando miles de vidas de mujeres. Sin embargo, para las que no tienen seguro médico, la prueba llega demasiado tarde. Según la Sociedad Americana del Cáncer, la estimación es que este año, 40,170 mujeres perderán la vida por cáncer de mama. Mientras tanto, se estima que 4,000 muertes por cáncer de mama podrían evitarse mediante el aumento del porcentaje de mujeres que reciben exámenes de cáncer de mama al 90 por ciento.
El cáncer de mama a menudo puede ser tratado con una temprana detección. Es por eso que un seguro que pague por las mamografías es especialmente importante. Pero las cantidades de mamografías disminuyeron entre el 2003 y el 2005, con un decaimiento notable para las mujeres hispanas (del 65 por ciento al 59 por ciento), y las mujeres afroamericanas (del 70 por ciento al 65 por ciento). Se estima que una de cada cinco mujeres mayores de 50 años no ha recibido una mamografía en los dos últimos años.
Todo el mundo necesita un seguro de salud para mantenerse saludable, pero las mujeres están desproporcionadamente no aseguradas. Se estima que 21 millones de mujeres y niñas no tuvieron seguro de salud en el 2007, según la oficina del Censo de EE.UU. Y un reciente informe del Congreso encontró que el 18 por ciento de todas las mujeres no elegibles para Medicare no están aseguradas, lo que se traduce al 28 por ciento de personas de 19 a 24 años de edad y 26 por ciento de madres solteras no aseguradas.
¿Por qué hay tantas mujeres sin cobertura? Quizás es porque muchas de las situaciones médicas que enfrentan las mujeres son tratadas como condiciones pre-existentes, como el cáncer de mama. El Instituto Nacional del Cáncer estima que en el 2004 2,4 millones de mujeres tenían un historial de cáncer de mama. Sin cobertura continua, los sobrevivientes de cáncer enfrentan graves riesgos.
Un informe reciente del Departamento de Salud y Servicios Humanos encontró que pacientes con cáncer de mama con seguro proporcionado por el empleador, habían tenido un gasto de bolsillo promedio de $6,250 dólares en 2007, mas alto que gastos de bolsillo para pacientes con asma, diabetes, o enfermedad de obstrucción pulmonar crónica.
¿Por qué las mujeres se quedan atrás en la cobertura de seguro más que los hombres? Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, varios factores restringen el acceso de las mujeres a la atención de la salud, que incluyen una amplitud de “condiciones previas”, como el cáncer de mama, embarazo, cesárea, y la violencia doméstica. Además, las mujeres son menos empleadas a tiempo completo, lo que las hace menos probables a que sean elegibles para los beneficios de salud del empleador.
Cualquier propuesta de reforma de la atención de la salud debe tener esto en cuenta y debe incluir el acceso a la atención integral, incluyendo el cuidado preventivo, tales como las mamografías.
Los expertos en salud pública recomiendan que una cobertura de seguro de salud sea universal y a disposición de todos independientemente de su situación laboral. Y lo mejor que podemos hacer para acabar con el cáncer de mama es asegurarse de que toda la cobertura de seguro de salud sea universal .
Un informe reciente del Departamento de Salud y Servicios Humanos encontró que pacientes con cáncer de mama con seguro proporcionado por el empleador, habían tenido un gasto de bolsillo promedio de $6,250 dólares en 2007, mas alto que gastos de bolsillo para pacientes con asma, diabetes, o enfermedad de obstrucción pulmonar crónica.
¿Por qué las mujeres se quedan atrás en la cobertura de seguro más que los hombres? Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, varios factores restringen el acceso de las mujeres a la atención de la salud, que incluyen una amplitud de “condiciones previas”, como el cáncer de mama, embarazo, cesárea, y la violencia doméstica. Además, las mujeres son menos empleadas a tiempo completo, lo que las hace menos probables a que sean elegibles para los beneficios de salud del empleador.
Cualquier propuesta de reforma de la atención de la salud debe tener esto en cuenta y debe incluir el acceso a la atención integral, incluyendo el cuidado preventivo, tales como las mamografías.
Los expertos en salud pública recomiendan que una cobertura de seguro de salud sea universal y a disposición de todos independientemente de su situación laboral. Y lo mejor que podemos hacer para acabar con el cáncer de mama es asegurarse de que toda la cobertura de seguro de salud sea universal .