Nueva York, igual al resto del estado y el país, está enfrentando retos económicos sin precedente. La tasa de desempleo está a 10.3 por ciento en la ciudad, y muchas empresas pequeñas están luchando por su propia existencia.
Vecindarios a través de la ciudad están sufriendo un aumento en el número de tiendas cerradas, al mismo tiempo que las empresas pequeñas están teniendo más dificultad en mantener sus puertas abiertas.
Durante estos tiempos difíciles económicos, los neoyorquinos merecen un líder que ofrece soluciones creativas, no uno que quiere seguir aumentando las ganancias de los inmobiliarios y las empresas grandes como Mike Bloomberg ha hecho por los últimos ocho años.
Como alcalde, Bill Thompson se enfocará en las empresas pequeñas cuales forman el eje central de nuestra economía. Las empresas con menos de 100 empleados componen 98 por ciento de las compañías en la Ciudad de Nueva York, emplean mitad de los trabajadores del sector privado, y son la clave para el desarrollo económico de nuestra ciudad. Además, nuestro sector financiero, el sistema de transportación incomparable y la gran concentración de capital intelectual nos da muchas aventajas sobre otras partes del país.
A pesar de estas aventajas, es muy difícil para las empresas pequeñas sobrevivir. El proceso por cual un comerciante prospectivo tiene que navegar antes de que pueda abrir su negocio es extensivo y costoso.
Como resultado, los comerciantes son forzados gastar significantes cantidades de dinero antes de ganarse ni un centavo de ingresos.
Bajo Mike Bloomberg, los dueños de las empresas pequeñas a través de la ciudad han sido acosados por el Departamento de Sanidad con multas ilimitadas lo cual han servido recaudar fondos para la ciudad. Además, como ciclista fanática quien ha logrado más de 20 millones en fondos para vías verdes para ciclar, me preocupa que la administración de Bloomberg agregó avenidas para las bicicletas sin un plan comprehensivo cual toma en cuenta las opiniones de la comunidad y las empresas pequeñas.







