En las relaciones entre Cuba y EE.UU. el gobierno de Obama dio un paso atrás cuando incluyó a la isla en una lista de países terroristas. Instamos al gobierno a que reconsidere esta decisión.
La lista de las 14 naciones que Estados Unidos considera patrocinadores del terrorismo o países de interés, incluye a Cuba y Arabia Saudita. Esto significa que pasajeros provenientes de estas naciones a los Estados Unidos están sujetos a controles de seguridad adicionales, incluso revision corporal. Esta medida se produjo en reacción al frustrado intento terrorista del día de Navidad en un vuelo que iba de Amsterdam a Detroit.
Lo ultimo que hemos entendido es que el intento de atentado sucedió debido a un error de inteligencia nacional, no por una campaña de terror de cubanos. Y de por sí, ya los Estados Unidos aplica una larga lista de restricciones a Cuba bajo una política de embargo que tiene décadas.
El Departamento de Estado de EE.UU. dice que Cuba alberga prófugos de la justicia y ha apoyado a grupos rebeldes colombianos y vascos. El gobierno cubano disputa estas quejas u ofertas racionalizaciones políticas para personas que califica de asilados.
Pero sabemos que si Cuba representara un peligro claro y presente para los Estados Unidos, el Presidente Obama no hubiera relajado entre otras algunas restricciones de viaje a Cuba, tal como lo hizo el año pasado. Representantes como José Serrano y Sam Farr, han hecho un llamado para aprovechar el momento y cambiar las ineficaces y estancadas políticas con Cuba.
En el contexto de los últimos ocho años y, concretamente, de los acontecimientos desde el día de Navidad, la nación se ha centrado, y con razón, en campañas de terrorismo contra ciudadanos de EE.UU.. Es lógico que Arabia Saudita, donde se entrenaron los atacantes del 911, esté incluida en esa lista.
Si bien el régimen de Castro no es inocente, colocar a Cuba en la misma liga que Irán, por ejemplo, es injusto y socava los esfuerzos dirigidos a una política exterior digna del siglo 21.
En las relaciones entre Cuba y EE.UU. el gobierno de Obama dio un paso atrás cuando incluyó a la isla en una lista de países terroristas. Instamos al gobierno a que reconsidere esta decisión.
La lista de las 14 naciones que Estados Unidos considera patrocinadores del terrorismo o países de interés, incluye a Cuba y Arabia Saudita. Esto significa que pasajeros provenientes de estas naciones a los Estados Unidos están sujetos a controles de seguridad adicionales, incluso revision corporal. Esta medida se produjo en reacción al frustrado intento terrorista del día de Navidad en un vuelo que iba de Amsterdam a Detroit.
Lo ultimo que hemos entendido es que el intento de atentado sucedió debido a un error de inteligencia nacional, no por una campaña de terror de cubanos. Y de por sí, ya los Estados Unidos aplica una larga lista de restricciones a Cuba bajo una política de embargo que tiene décadas.
El Departamento de Estado de EE.UU. dice que Cuba alberga prófugos de la justicia y ha apoyado a grupos rebeldes colombianos y vascos. El gobierno cubano disputa estas quejas u ofertas racionalizaciones políticas para personas que califica de asilados.
Pero sabemos que si Cuba representara un peligro claro y presente para los Estados Unidos, el Presidente Obama no hubiera relajado entre otras algunas restricciones de viaje a Cuba, tal como lo hizo el año pasado. Representantes como José Serrano y Sam Farr, han hecho un llamado para aprovechar el momento y cambiar las ineficaces y estancadas políticas con Cuba.
En el contexto de los últimos ocho años y, concretamente, de los acontecimientos desde el día de Navidad, la nación se ha centrado, y con razón, en campañas de terrorismo contra ciudadanos de EE.UU.. Es lógico que Arabia Saudita, donde se entrenaron los atacantes del 911, esté incluida en esa lista.