Irán tuvo su décima elección para presidente el 12 de junio. Inmediatamente después, hubo protestas. Iraníes sintieron que hubo extensivas irregularidades en el resultado. Cómo respuesta, hubieron grandes protestas, y lo que ahora se está llamando una revolución de generaciones.
El líder iraní Ayatollah Ali Khamenei recientemente pidió un paro a las demostraciones. Él amenazó que se tomarían medidas duras si las protestas no pararan. No pararon y siguen continuando. Como prometido hay ataques. Por más que el gobierno mandó un apagón contra los medios de comunicación, reportes indican que por lo menos 17 personas han sido matadas y más de 450 han sido arrestadas.
En el medio de estos eventos, el presidente Obama está siguiendo su reputación de no drama. Él inmediatamente sacó declaraciones apoyando las voces de la gente y condenando la violencia del gobierno. Sin embargo, esto no fue suficiente para algunos legisladores. Los republicanos, guiados por el senador John McCain y el representante Eric Cantor, están diciéndole a Obama que, “se ponga de pie a nombre de derechos humanos y la libertad.”
Obama ha indicado que él está implementando una propuesta más pragmática, y no una política extranjera idealista que parece venir del GOP.
Históricamente, la mayor queja de Irán contra los Estados Unidos es que los Estados Unidos continuamente interfiere con su soberanía. Esto empezó con el derrocamiento del Primer Ministro Dr. Mohammed Mossadegh en 1953 quien fue electo democráticamente. Iraníes nunca se han olvidado de este evento. A menudo, le echan la culpa del estado actual a ese incidente específico, que siguió con la instalación americana de un Shah, y ahora una dictadura islámica.
Por supuesto, la historia iraní y el estado actual es mucho más largo y complicado. Sin embargo, en estos casos en particular es importante mostrar soporte, recordar al gobierno que todos lo están mirando, y repetitivamente recordarles que las voces de estas gentes deben ser respetadas.
No cabe duda que es difícil mirar estos eventos horrorosos y cualquier persona compasionada quiere entrar en acción. No obstante, uno se debe preguntar – que clase de intervención se deberían, o podrían implementar en este caso, y causarían a la gente iraní más daño que beneficio.
Esta pelea y transición le pertenece a la gente iraní. La legitimidad viene de ellos y no del congreso americano.
Irán tuvo su décima elección para presidente el 12 de junio. Inmediatamente después, hubo protestas. Iraníes sintieron que hubo extensivas irregularidades en el resultado. Cómo respuesta, hubieron grandes protestas, y lo que ahora se está llamando una revolución de generaciones.
El líder iraní Ayatollah Ali Khamenei recientemente pidió un paro a las demostraciones. Él amenazó que se tomarían medidas duras si las protestas no pararan. No pararon y siguen continuando. Como prometido hay ataques. Por más que el gobierno mandó un apagón contra los medios de comunicación, reportes indican que por lo menos 17 personas han sido matadas y más de 450 han sido arrestadas.
En el medio de estos eventos, el presidente Obama está siguiendo su reputación de no drama. Él inmediatamente sacó declaraciones apoyando las voces de la gente y condenando la violencia del gobierno. Sin embargo, esto no fue suficiente para algunos legisladores. Los republicanos, guiados por el senador John McCain y el representante Eric Cantor, están diciéndole a Obama que, “se ponga de pie a nombre de derechos humanos y la libertad.”
Obama ha indicado que él está implementando una propuesta más pragmática, y no una política extranjera idealista que parece venir del GOP.
Históricamente, la mayor queja de Irán contra los Estados Unidos es que los Estados Unidos continuamente interfiere con su soberanía. Esto empezó con el derrocamiento del Primer Ministro Dr. Mohammed Mossadegh en 1953 quien fue electo democráticamente. Iraníes nunca se han olvidado de este evento. A menudo, le echan la culpa del estado actual a ese incidente específico, que siguió con la instalación americana de un Shah, y ahora una dictadura islámica.
Por supuesto, la historia iraní y el estado actual es mucho más largo y complicado. Sin embargo, en estos casos en particular es importante mostrar soporte, recordar al gobierno que todos lo están mirando, y repetitivamente recordarles que las voces de estas gentes deben ser respetadas.