La razón más común fue por problemas de cumplimiento: La denegación de solicitudes de la Ciudad de Nueva York en base a problemas de cumplimiento aumentó del 18 por ciento en 1999 al 50 por ciento en 2007, en otras palabras, por papeleo, procedimientos y requisitos.

La nación ha estado oficialmente en recesión desde diciembre de 2007 y, como era de esperarse, los registros de asistencia social aumentaron en aproximadamente una docena de estados. Sin embargo, en la Ciudad de Nueva York, los casos de asistencia pública apenas aumentaron de 182,537 a 182,823 casos entre diciembre de 2007 y diciembre de 2008. Evidentemente hay muchos neoyorquinos necesitados que quedan afuera de la red de seguridad.

En especial, los hispanos que residen en la Ciudad de Nueva York son los más afectados. De los 2.2 millones de hispanos que viven en la ciudad, el 27 por ciento vivían por debajo del nivel federal de pobreza en 2007. En el Bronx, la situación es aun peor con más del 33 por ciento de hispanos que viven por debajo de la línea de pobreza. Además, en esta recesión, los inmigrantes hispanos han sufrido más despidos y han recibido salarios más bajos que los de trabajadores promedio.

En un momento de la historia en el cual la necesidad ha alcanzado su pico máximo desde la Gran Depresión, la ciudad y el estado deben mejorar el acceso a la asistencia y al trabajo para garantizar que las personas que necesiten ayuda la obtengan de manera oportuna y justa. Esto incluye proporcionar acceso a la educación y capacitación vocacional para las personas sin empleo y una acción rápida para crear fuentes de trabajo para los desempleados.