Creo que fue don Camilo José Cela quien sostenía que “Se puede tener patria sin padecer de nacionalismo, así como se puede tener apéndice sin padecer de apendicitis”, mientras que Oriana Fallaci nos lego el acertó de que “Se puede padecer de fascismo, como de cáncer, sin saberlo”.
El análisis del concepto de nación y su significado en relación con un Estado, nos facilitan abordar el tema de los naciona- lismos. Como toda ideología política, el nacionalismo disfraza en su interpretación toda la realidad de la creencia científica, tratando de manipular intereses políticos, valores, creencias, y aspiraciones comunes, extraídas de la pureza cultural que alimenta a la nación, pero cuya fundamentación resulta ser estrictamente psicológica o subjetiva. Esta forma ideológica del nacionalismo no entraña ninguna dificultad en la vida política de los países distinta de la que suscitan otras ideologías políticas.
El nacionalismo es una ideología que se impulsa tras de la Revolución Francesa, aunque podamos apreciarla en varios momentos de la historia.
La lucha contra Napoleón desarrollo en Europa los nacionalismos. Sin embargo, en el congreso de Viena no fueron tenidos en cuenta porque en esa época el nacionalismo se podría definir como el sentimiento que tienen algunos pueblos de aspirar a tener su propio gobierno.
Ahora bien, donde existe una nación llena de espíritu nacionalista, cada uno de los individuos que la integran tiene conciencia y experimenta el sentimiento de pertenencia a esa colectividad nacional.
Es el caso de Japón, que, bajo el gobierno del General Douglas MacArthur los norteamericanos declararon que los japoneses serán de entonces en adelante "internacionalistas". Muchos japoneses se adhirieron a esta idea debido a la abrumadora carga que la derrota del país y los crímenes del militarismo japonés habían dejado en sus conciencias.







