El viernes 13 está demostrando ser más ominoso para centenares de ayudantes escolares en las escuelas públicas que hoy están siendo despedidos. El Concejo Municipal de la Ciudad de Nueva York deber luchar con todo contra recortes que menoscaban a las comunidades pobres.

El gobierno de Bloomberg emitió dos rondas de despidos de ayudantes de escuelas públicas. Muchos de estos colaboradores son negros y latinos, y ganan entre $16.000 y $20.000 al año por trabajos como esperar a niños en el paradero del bus y vigilar zonas de juegos mirando que no haya depredadores sexuales. Ellos realizan un servicio fundamental para la seguridad de los niños.

District Council 37, que representa a los ayudantes escolares, demandó a la ciudad por los despidos. En octubre la juez Carol Edmead señaló el impacto desproporcionado en los distritos escolares más pobres, y el riesgo de socavar la igualdad de oportunidades educativas para los estudiantes. Algunos distritos escolares no llegaron a perder un solo ayudante escolar, mientras que el El Bronx y El Barrio se vieron fuertemente afectados, dijo el sindicato.

Una semana antes de las elecciones a la alcaldía, la juez Edmead levantó una orden judicial contra los despidos. Sin embargo, el gobierno de Bloomberg esperó hasta esta semana para proceder. En una ciudad donde la tasa de pobreza se encuentra ya en un 19%, esto supone un duro golpe para los trabajadores.

Con el Bronx siendo blanco particular en este recorte, el presidente del condado, Rubén Díaz, Jr., le ha hecho un llamado al gobierno. “Vamos a ser los más afectados y no tiene sentido cuando hay rectores que dicen que pueden pagar por estos ayudantes escolares”, dijo Díaz. “Aquí, de nuevo, tenemos al gobierno ignorando lo que dice la gente”, anotó.