La valentía y el sacrificio no distingue entre color o idioma, pero muchos de los veteranos que lucharon por nuestra nación han sido tratados como notas al margen de la historia. Es hora que las Fuerzas Armadas de los EE.UU. y la Casa Blanca le den el debido reconocimiento a estos veteranos.
Según el Proyecto Latino de Historia Oral de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial, en la guerra unos 750,000 latinos prestaron servicio en las fuerzas armadas de este país. Durante la Guerra de Corea, el Regimiento 65 de Infantería de Puerto Rico mereció el elogio de legendarios comandantes militares como el general Douglas MacArthur. Sin embargo, en la narración de la historia de EE.UU., poco se dice de las contribuciones de los latinos.
Corregir esta invisibilidad virtual es cuestión de exactitud histórica. El servicio de los hispanos - que data desde la revuelta de las 13 colonias- debe situarse en su contexto. Muchos latinos se enlistaron durante períodos en los que una segregación racial brutal era el status quo y en el que se les negaban sus derechos como ciudadanos. Otros prestaron servicio como inmigrantes, una tradición que continúa hasta el día de hoy.
Hoy, muchos veteranos han muerto o están en el invierno de sus vidas. El tiempo pasa y nuestra nación debe hacerles saber que su servicio se verá reflejado de manera significativa en libros, artículos y documentales más allá de los que algunos latinos han elaborado y escrito con tan arduo esfuerzo. Entre ellos están el libro del coronel Gilberto Villahermosa sobre el 65, ‘Honor y Fidelidad’. El libro lo publicó recientemente el Centro de Historia Militar del Ejército de los EE.UU., pero solo se ha hecho un anuncio sutil.
Los latinos han prestado servicio durante los conflictos y en tiempos de paz, pero por el bien de nuestros veteranos de edad avanzada, resaltamos algunas unidades para el reconocimiento formal de la Casa Blanca, incluyendo debidas medallas de promoción de las Fuerzas Armadas:
Latinas en el Cuerpo del Ejército de Mujeres y en el esfuerzo de la guerra general
Nos enteramos durante las recientes audiencias judiciales que la madre de la Juez Sonia Sotomayor, Celina, fue miembro de este Cuerpo durante la Segunda Guerra Mundial. Ella fue una entre muchas latinas cuyo servicio merece un reconocimiento total.
El Regimiento 65 de Infantería
Más de 61,000 puertorriqueños prestaron servicio en la guerra de Corea, la mayoría de ellos en esta unidad. A pesar de su gran heroísmo, ningún miembro del 65 ha sido reconocido con una Medalla de Honor. En Corea, el 65 también fue sometido a una masiva corte marcial que aún no ha sido plenamente reconocida como una consecuencia de las injustas y erróneas políticas del Ejército.
El Escuadrón 201
Apodado el ‘Cóndor Azteca’, este escuadrón de combate mexicano fue parte de una unidad de las Fuerzas Aéreas del Ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. En 1945, este escuadrón ayudó en los esfuerzos aliados durante la liberación de Luzón en las Filipinas.
El Comité Hispano del Congreso y la Agenda de Liderazgo Nacional Hispano, junto con grupos de veteranos, historiadores y educadores tienen que asegurarse que a estos hombres y mujeres se les rinda un debido homenaje.
Sin duda hay muchos precedentes para hacerlo. Nada más el mes pasado, el presidente Obama citó a una unidad del ejército que por décadas había sido olvidada. Durante la ceremonia, Obama dijo: “Hoy también nos recuerda de nuestras obligaciones para con todos nuestros veteranos de guerra, ya sea que se hayan quitado el uniforme hace décadas o hace días - para asegurarnos de que ellos y sus familias reciban el respeto que merecen…”
Señor presidente: No podemos estar más de acuerdo con usted.