Esta muestra grosera no se limita a las aceras. La acumulación de basura en los rieles del tren también es desagradable y los neoyorquinos no pueden culpar a nadie por eso sino a ellos mismos. Con toda esta suciedad, no es sorprendente que los desperdicios son una de las primeras cosas desagradables que notan los visitantes sobre Nueva York.
La suciedad y los desperdicios no son sólo el único problema comprometedor —de hecho tienen efectos adversos sobre el ambiente.
La basura que la gente descarta en la calle puede ir a parar a ríos y fuentes de agua, contaminando el agua y afectando negativamente a los peces y otra vida silvestre. De acuerdo con el portal de Internet Green-CT.org, colillas de cigarrillos, otro tipo de cosa que la gente suele descartar en la calle, están compuestas de acetato de celulosa, un tipo de plástico que puede durar por más de 10 años en el ambiente.
Recientemente, la ciudad anunció multas hasta $250 serían impuestas a todo el que deje excrementos de perros en la calle. En estaciones de trenes, la MTA despliega letreros que piden a los pasajeros que dispongan adecuadamente de periódicos.
Pero Nueva York necesita una amplia campaña anti-basura. Se requiere recordar a los neoyorquinos que todo el mundo es responsable por mantener nuestra ciudad limpia.
Los padres también deberían de dar buen ejemplo a sus hijos en cuanto a disponer de la basura, mientras las escuelas de igual modo pueden jugar una parte activa enseñando a los niños sobre los efectos ambientales de los desperdicios.








Atrás



