El gobernador David Paterson debe hacerle caso a la petición de ponerle “una pausa” al proyecto Atlantic Yards – el gigantesco complejo que incrustaría un estadio y 16 rascacielos en un tranquilo vecindario de Brooklyn.
La empresa Forest City Ratner Companies —FCRC tiene planeado construir, en 9 hectáreas —unos 22 acres— conocidas como Atlantic Yards, un enorme coliseo de baloncesto y un complejo de tiendas y viviendas. Antes que el proyecto fuera aprobado apresuradamente en un fraternal proceso estatal, FCRC negoció un acuerdo de beneficio comunitario con unas cuántas organizaciones que pocos conocían, antes o después de su aprobación.
Este tipo de planeación en pirámide, de la empresa Empire State Development Corporation y del gobierno de Bloomberg, le permitió a FCRC ahorrarse la necesidad de someterse un minucioso proceso de estudio de uso de terrenos por parte de la comunidad. Cuadras de hermosas casas de familias de clase media, fueron arbitrariamente declaradas “en ruinas” y se utilizó el proceso de expropiación legal del estado para acelerar la demolición.
Al parecer, debido a la recesión, la urbanización de Atlantic Yards se está estancando. Quienes la critican, dicen que el aspecto más débil de la misma es la falta del componente de viviendas económicas. Asimismo, FCRC ha detenido el trabajo de construcción. El resultado: toda una zona muerta, devastada. De hecho, por años, otro proyecto en el que está envuelta FCRC, el East River Plaza, ha tenido tropiezos desde su inicio, empieza y se detiene, demorando así la promesa de crear empleos para los residentes del área.
La campaña Brooklyn Speaks —Habla Brooklyn— exige la reevaluación de este proyecto y la creación de un mecanismo de supervisión. Algo más que justo, si se tiene en cuenta la forma cómo FCRC ha evadido el envolvimiento y la participación de las propias comunidades a las que este proyecto afectaría por siempre.
Atlantic Yards es el típico modelo de un plan mal concebido – una urbanización a gran escala promocionada contra la voluntad de la comunidad, impuesta por una parte bien financiada y con influencias políticas. Paterson debe interceder y detener este desastre antes que se haga demasiado tarde.







