Nueva York — Francisco Domínguez no puede evitar una sonrisa cuando recuerda la primera vez que un contingente de gays y lesbianas boricuas participaron en el Desfile Nacional Puertorriqueño.
Era el año 1978 y los nervios y las ganas de participar eran muchas, explica este puertorriqueño de 54 años y unos de los primeros gays que marchó orgulloso en el festival.
Treinta años después, este mismo 8 de junio, ya no hay asociaciones de gays, lesbianas o transexuales que participen en el evento.
Sin embargo, el desfile sigue siendo considerado como uno de los más accesibles y abiertos, convirtiéndose en uno de los primeros en abrir la puerta a gente de distinta orientación sexual en los años 70.
El desfile irlandés, por ejemplo, aún no permite desfilar a homosexuales.
“Eso nunca lo experimentamos nosotros (con el puertorriqueño)”, explicó Domínguez.
El primer contingente de homosexuales desfiló después de que algunos miembros del Partido Socialista Puertorriqueño extendieran la invitación, comentó el boricua.
El Comité Homosexual Latinoamericano acababa de nacer y unos ocho de sus miembros participaron.
“Algunos miembros del partido no estaban muy contentos. Pero había una movida dentro del partido de acercarse a los gays”, comentó Domínguez, que fue uno de los fundadores del Comité.
Hubo muchos abucheos por parte de los espectadores cuando el grupo empezó su caminata, pero también alabanzas y gritos de apoyo. Los miembros del Comité caminaron sonrientes entre la multitud con un letrero que decía “Derechos Iguales Pa’ Boricuas Homosexuales”. Uno de ellos llevaba unos pantalones rojos muy cortos y una camisa blanca y los organizadores del desfile le prohibieron participar, dijo Domínguez.
“Exigimos que ese muchacho marchara con nosotros y al final lo logramos”, comentó el boricua. “Yo me sentí muy fuerte, muy energizado después del desfile. Significó poder ser gay abiertamente, ante mi comunidad”.
El Comité desfiló cuatro años consecutivos, disfrutando de buenos momentos y lamentando otros no tan buenos, como cuando el público les lanzó alguna lata. Poco a poco, la organización se fue desintegrando y sus miembros participando en desfiles nacionales a favor de los derechos de los homosexuales como en Washington, por ejemplo.
Jorge Merced, director artístico de una compañía de Teatro Pregones, recuerda muy bien esas marchas en la capital pero sobretodo el poder participar en el desfile puertorriqueño de Nueva York, a finales de los años 80.
Por aquel entonces el Comité ya no existía y el contigente de gays y lesbianas en el desfile lo formaba el Boricua Gay and Lesbian Forum, un grupo nacido en 1987.
“Nuestra meta era educar a la comunidad latina y también crear una agenda de concienciación social. Queríamos animar a la gente a pensar y abrir un poco la brecha”, comentó Merced, que ahora tiene 43 años.
El desfile negó al Forum el permiso a desfilar al principio, pero lo concedió después de cierta presión, dijo Merced.
“Fuimos de los últimos en marchar. Algunos nos insultaban pero la mayoría de la gente nos aplaudía. Fue una experiencia inolvidable”, recordó el boricua.
El Forum participó en el desfile cuatro años consecutivos, antes de dar paso a otros grupos, como el Latino Gay Man of New York. Otras históricas organizaciones que participaron desde los años 80, fueron Las Buenas Amigas, con gente como Brunilda Vega y Daisy de Jesús, y más tarde el Caucus Latino de Act-Up.
“Yo pienso que al principio costó un poco participar, pero cuando la puerta se abrió, no hubo obstáculos”, dijo Merced.
César Carrasco, un trabajador social de 53 años, recuerda más bien los desfiles de los años 90, cuando la epidemia del SIDA se convirtió en la causa principal por la que luchar.
“Estábamos allí para hacer activismo y la recepción resultó ser muy buena. Nos quedamos sorprendidos”, dijo Carrasco, que participó en el Desfile como parte del Caucus, y recuerda los miles de panfletos que se repartieron con los datos oficiales sobre los afectados con el VIH/SIDA.
El resto es historia y los grupos que han participado son muchos, como el Colombian and Lesbian Gay Association o el Primer Movimiento Peruano.
Trinity Rivera, una integrante de la junta directiva del Desfile, dijo que este año no participa ningún grupo de gays, lesbianas o transexuales porque ninguno lo solicitó.
Muchos, sin embargo, lo recuerdan como un festival para todo el mundo.
“Es un desfile donde se entiende que la comunidad latina tiene muchos matices”, dijo Andrés Duque, un colombiano que desfiló en el 2002. “La experiencia fue una de las más increíbles de mi vida”.
Claudia.torrens@eldiariony.com









