José Sucuzhañay. Foto: Archivo.
A raíz de la muerte de un ecuatoriano en Brooklyn la comununidad se lanzó a las calles en una cruzada contra la intolerancia. Foto: Archivo.
nUEVA YORK/edlp — Organizaciones latinas y funcionarios electos expresaron esta semana su satisfacción por la aprobación de una iniciativa que refuerza la ley federal contra crímenes de odio en la Cámara de Representantes y conminaron al Senado seguir el mismo paso.
El Fondo Mexico-Americano de Defensa Legal y Educación (MALDEF, por sus siglas en inglés), destacó en un comunicado la importancia de la legislación para la comunidad latina debido a la serie de ataques raciales que se han registro en los últimos meses.
Según MALDEF, la nueva legislación autoriza al Departamento de Justicia a asistir a las autoridades locales en la investigación y procesamiento de los casos motivados por el odio racial.
“Dado que se han incrementado en un 40% los casos de odio racial contra los hispanos en años recientes, esta es exactamente la ley que se necesita para ayudar a tratar esta violencia inaceptable que amenaza a nuestras comunidades”, dijo John Amaya, abogado de MALDEF.
La presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, manifestó que la medida aprobada el miércoles por 249 votos a favor y 175 en contra, protegerá a los estadounidenses contra la violencia generada por su orientación sexual, raza, religión y nacionalidad de origen.
“Todos los estadounidenses tienen el fundamental derecho a sentirse seguros en sus comunidades”, aseguró Pelosi en un comunicado.
De su lado, el congresista Joseph Crowley (D-NY) aseveró: “Nuestra nación fue fundada sobre los principios de justicia y libertad...los crímenes de odio no tienen lugar en nuestro país. Debemos unirnos para combatir la intolerancia y el odio en nuestros barrios”.
Estadísticas del ‘Southern Poverty Law Center’, revelan que en el 2008 se detectaron 926 grupos de odio en comparación con los 602 que operaban en el 2000.
Además, un reporte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) reflejó un incremento del 40% de los casos de odio racial entre el 2003 y 2007, siendo los hispanos la comunidad más agredida con un 62.4% de los ataques.
Entre los casos más sonados de odio racial contra hispanos se destacan las muertes del mexicano Luis Ramírez en Pensilvania en julio del 2008; el ataque mortal al ecuatoriano Marcelo Lucero en noviembre del mismo año en Long Island, y la paliza a José Sucuzhañay en Brooklyn en diciembre pasado.
El Fondo Mexico-Americano de Defensa Legal y Educación (MALDEF, por sus siglas en inglés), destacó en un comunicado la importancia de la legislación para la comunidad latina debido a la serie de ataques raciales que se han registro en los últimos meses.
Según MALDEF, la nueva legislación autoriza al Departamento de Justicia a asistir a las autoridades locales en la investigación y procesamiento de los casos motivados por el odio racial.
“Dado que se han incrementado en un 40% los casos de odio racial contra los hispanos en años recientes, esta es exactamente la ley que se necesita para ayudar a tratar esta violencia inaceptable que amenaza a nuestras comunidades”, dijo John Amaya, abogado de MALDEF.
La presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, manifestó que la medida aprobada el miércoles por 249 votos a favor y 175 en contra, protegerá a los estadounidenses contra la violencia generada por su orientación sexual, raza, religión y nacionalidad de origen.
“Todos los estadounidenses tienen el fundamental derecho a sentirse seguros en sus comunidades”, aseguró Pelosi en un comunicado.
De su lado, el congresista Joseph Crowley (D-NY) aseveró: “Nuestra nación fue fundada sobre los principios de justicia y libertad...los crímenes de odio no tienen lugar en nuestro país. Debemos unirnos para combatir la intolerancia y el odio en nuestros barrios”.
Estadísticas del ‘Southern Poverty Law Center’, revelan que en el 2008 se detectaron 926 grupos de odio en comparación con los 602 que operaban en el 2000.
Además, un reporte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) reflejó un incremento del 40% de los casos de odio racial entre el 2003 y 2007, siendo los hispanos la comunidad más agredida con un 62.4% de los ataques.