NUEVA YORK — La senadora Kirsten Gillibrand (D-NY) —criticada en el pasado por sus posiciones antiinmigrantes— anunció ayer que co-auspiciará el Dream Act, un proyecto que ha renacido en el Congreso y que permitiría regularizar el estatus de miles de jóvenes indocumentados que han crecido en EE.UU. y buscan seguir estudios universitarios.
“Cada estudiante merece la oportunidad de realizar el potencial que Dios le ha dado”, declaró Gillibrand en exclusiva a EL DIARIO/LA PRENSA.
“La ley actual castiga injustamente a miles de jóvenes que han pasado toda la vida en nuestro país”, declaró Gillibrand. “EE.UU. es el único lugar que conocen, sin embargo, se les niega la oportunidad de realizar su total potencial”, agregó la legisladora federal, quien juramentó el 27 de enero para reemplazar a la ahora Secretaria de Estado, Hillary Clinton.
El nombramiento de Gillibrand, realizado por el gobernador de Nueva York David Paterson, causó controversia debido a algunas posiciones que adoptó anteriormente cuando era representante. Por ejemplo, defendió penalizar económicamente a ciudades que son santuario para los inmigrantes como Nueva York, algo que tampoco apoya ya.
Gillibrand expresó ayer que, como senadora, representa ahora a todos los neoyorquinos y ha comprendido “realmente la urgencia de muchos importantes asuntos”. Dijo que también apoya el freno a las redadas “mientras se da tiempo para la aprobación de una reforma migratoria”.
Entre otras cosas, el Dream Act garantizaría que los costos de los estudios universitarios estén al alcance de los estudiantes inmigrantes y de sus familias, eliminando una antigua norma federal que impide que los estudiantes indocumentados disfruten de los mismos beneficios de matrícula que los estudiantes con documentos a la hora de estudiar en universidades estatales.








