Aurelio Quezada, primo de la víctima, pide que se haga justicia.  Foto: Cristina Loboguerrero/EDLP.
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NEWARK, NUEVA JERSEY — Líderes comunitarios se reunieron ayer para pedir justicia por la muerte del joven ecuatoriano de 27 años que fue ultimado el miércoles en la mañana en la ciudad de Newark.

Walter Sinche, dirigente de la Alianza Ecuatoriana Internacional, hizo un llamado a las autoridades para que se agilice “la investigación en torno a la muerte de Santos Darwin Quezada. El gobernador del estado y el alcalde de esta ciudad deben intervenir en éste y en todos los casos de violencia que se están viviendo”.

Agregó el dirigente, que el motivo del asesinato “aun no es claro, nos han dicho que el móvil fue el robo, porque no se halló ninguna pertenencia personal cuando fue encontrado, pero nos preguntamos por qué le ataron las manos atrás, necesitamos más explicaciones”.

Por su parte Aurelio Quezada, primo de la víctima, dijo que su familia “está destrozada. Sentimos la muerte de Santos, pero sobre todo, por el niño de dos años que se ha quedado sin padre”.

El cuerpo de Quezada fue hallado sin vida en las inmediaciones de la calle Taylor, cerca de la avenida Broadway.

De acuerdo a la versión de los familiares, Quezada trabajaba como soldador y el día de su ataque salió de su casa más temprano, a las 5 de la mañana, porque tenía que entrar a sus ocupaciones antes de lo acostumbrado. Su cuerpo fue encontrado una hora más tarde a escasos tres bloques de donde vivía. Un informe preliminar, emitido por la fiscalía del condado Essex, indica que el joven recibió severos golpes en la cabeza y el móvil del crimen ha sido establecido como un robo.