Ecuatorianos que hayan vivido en el exterior por más de un año y que quisieran regresar a su país, tienen una luz de esperanza gracias a una iniciativa gubernamental denominada “Bienvenido a casa”.
Esmilda Villacís, de 62, ya no puede vivir más en los Estados Unidos, en noviembre pasado perdió su empleo y ahora vive literalmente de la caridad. “Quiero regresar a mi país, por mi edad y sin documentos legales nadie me da trabajo”, afirmó entre sollozos.
Oriunda de Ambato, Villacís vino a EE.UU. en el 2001, cuando su negocio de productos lácteos empezó a decaer y se fue a la bancarrota.
“En total tengo ocho hijos, cinco de ellos ya se mantienen solos, pero cuando me vine con todo el dolor de mi corazón, tuve que dejar a mi niño de 11 añitos a cargo de mis otras dos hijas”, recordó con tristeza doña Esmilda.
Durante los años que estuvo viviendo en Plainfield y trabajando en diferentes tipos de empleos, Villacís logró pagar las deudas en Ecuador y enviar dinero para la manutención de sus hijos. Y ahora “ni para comer tengo”.
La organización Solidaridad Hispano Americana, (SOLHAM) de Newark, inició gestiones para ayudar a Villacís a participar en el programa Bienvenidos a Casa, una iniciativa del gobierno ecuatoriano, por medio del cual permite sin costo alguno de impuestos, a una persona que haya residido por más de un año fuera del país y que quiera regresar, traer sus enseres domésticos o equipos de trabajo. También un automóvil de un valor no superior a los 15 mil dólares.
Juan Espinosa, coordinador general de SOLHAM, explicó que “bajo este programa, existe el Plan Sorteable El Cucayo, que consiste en la provisión de capital semilla para el emprendimiento de negocios y se otorga por concurso. Por eso aquí le estamos haciendo un pre- proyecto a Villacís, con la idea que cuando llegue a Ecuador pueda recibir ayuda para poner un criadero de pollos”.
Según la página electrónica de la Secretaria Nacional del Migrante, SENAMI de Ecuador, se eliminarán de aranceles los menajes que sean enviados por lo menos con dos meses de anticipación al arribo de la persona al país y hasta seis meses después.
En SOLHAM se ayuda a llenar un formulario calificado como un pre-proyecto, que debe ser aprobado por SENAMI. Según Espinosa, el mismo se otorga de acuerdo a la propuesta y viabilidad del mismo para ayudar a emprender negocios en el Ecuador con el apoyo de hasta de un 50% de la inversión.
“En muchos casos el plan otorga 100% de ayuda y el proceso tiene aproximadamente una duración de dos a tres meses”, anotó Espinosa.
Darío Nieves, entrevistado telefónicamente por ELDIARIO/LAPRENSA, se fue a Quito, Ecuador, hace cuatro meses, cansado de vivir indocumentado en Nueva Jersey, con la esperanza de recibir ayuda gubernamental; sin embargo dijo: “Estoy desilusionado, me negaron mi propuesta y ahora me defiendo con la ayuda de mis familiares”.
Nieves asegura que en la oficina de SENAMI en EE.UU. hace falta asesoría para llenar la solicitud a este tipo de plan. “Cuando fui, todo lo que me dijeron es que tenía que seguir las instrucciones por Internet, pero sinceramente no encontré ayuda”, precisó.
“Pero mi caso no es aislado”, expresó con tono de resignación Nieves de 42 años y de profesión panadero. “Sorprendentemente me encontré con varios paisanos que están en la misma situación que la mía: arrepentidos... ”.
Blanca Ortiz, miembro de SOLHAM, dijo que su organización consiguió un pasaje para el viaje de Esmilda, pautado para el 27 de marzo. “Carlos Rivas, empleado de Continental Airlines, nos ha donado el pasaje...”, indicó.
Ortiz defiende el proyecto diciendo que “ahora tenemos la opción de volver ya que nos están tomando en cuenta a los ecuatorianos que vivimos afuera. La gente que se queja es porque tiene conflictos políticos con la actual administración”.
Cifras de SENAMI indican que desde que se implementó el plan en febrero pasado, 841 ecuatorianos se han acogido al mismo.
Maria.loboguerrero@eldiarionny.com
Ecuatorianos que hayan vivido en el exterior por más de un año y que quisieran regresar a su país, tienen una luz de esperanza gracias a una iniciativa gubernamental denominada “Bienvenido a casa”.
Esmilda Villacís, de 62, ya no puede vivir más en los Estados Unidos, en noviembre pasado perdió su empleo y ahora vive literalmente de la caridad. “Quiero regresar a mi país, por mi edad y sin documentos legales nadie me da trabajo”, afirmó entre sollozos.
Oriunda de Ambato, Villacís vino a EE.UU. en el 2001, cuando su negocio de productos lácteos empezó a decaer y se fue a la bancarrota.
“En total tengo ocho hijos, cinco de ellos ya se mantienen solos, pero cuando me vine con todo el dolor de mi corazón, tuve que dejar a mi niño de 11 añitos a cargo de mis otras dos hijas”, recordó con tristeza doña Esmilda.
Durante los años que estuvo viviendo en Plainfield y trabajando en diferentes tipos de empleos, Villacís logró pagar las deudas en Ecuador y enviar dinero para la manutención de sus hijos. Y ahora “ni para comer tengo”.
La organización Solidaridad Hispano Americana, (SOLHAM) de Newark, inició gestiones para ayudar a Villacís a participar en el programa Bienvenidos a Casa, una iniciativa del gobierno ecuatoriano, por medio del cual permite sin costo alguno de impuestos, a una persona que haya residido por más de un año fuera del país y que quiera regresar, traer sus enseres domésticos o equipos de trabajo. También un automóvil de un valor no superior a los 15 mil dólares.