(FOTO: ImpreMedia)
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El trabajo fue arduo y constante, y en tres semanas y 25,000 horas de trabajo, los artesanos de la imprenta produjeron el trabajo más grande que la empresa haya emprendido.

“A nosotros nos escogieron porque somos los mejores en el país en grabados para tarjetas”, dijo el boliviano Lyndon González, en la profesión desde 1978 y con la empresa desde el 2001.

“Todos queríamos ser parte de este evento histórico y todos trabajamos horas extras con gusto”, aseguró Willie Maldonado, jefe de producción.

Donnelly sostiene que el contrato fue otorgado a su empresa, entre otras cosas, por su excelencia en grabados y su compromiso con el medio ambiente. Todo el papel usado es reciclable.

“Aquí se ve el compromiso de Obama con la clase trabajadora y con el ambiente”, concluyó Donnelly.

Augusto Lovato, un joyero ecuatoriano que obtuvo su primer trabajo en una imprenta por un anuncio clasificado de EL DIARIO/LA PRENSA, grabó las letras y el sello en las placas de cobre utilizadas en el proceso de impresión. “En mi vida pensé hacer un grabado para el día de posesión del presidente de los Estados Unidos”, dijo sonriendo.

Carmen.alarcon@eldiariony.com