Nueva York — Un millón de tarjetas de invitación para la posesión del presidente electo, Barack Obama, el 20 de enero, se imprimieron y grabaron en una compañía de Brooklyn donde más de 25 hispanos trabajaron orgullosamente en el proceso.
“Me siento orgulloso de hacer las invitaciones para Obama”, dijo Martín Díaz, un puertorriqueño que lleva 25 años con la empresa imprimiendo grabados y quien votó por Obama.
El 11 de diciembre, la noticia de que el Comité Inaugural de Obama escogió a Presice Continental, una empresa de 26 años de antigüedad, llegó al propietario y a los empleados como una gran sorpresa y un respiro.
Dos días antes, el 8 de diciembre, Jim Donnelly, dueño de la compañía, había reunido a los empleados para prevenirles que el próximo año sólo trabajarían tres o cuatro días. Pero este contrato le cambió la vida a la empresa y a sus empleados, quienes trabajaron hasta 16 horas al día durante tres semanas y ganaron cada semana lo equivalente a dos semanas y media.
“Cuando nos dieron la noticia empecé a gritar de la emoción”, dijo David Rosa, de 32 años. “Le pude dar a mis hijos una muy buena navidad”, agregó.
El millón de tarjetas y los insertos y los sobres fueron hechos entre el 15 de diciembre y el seis de enero del 2009.
“Como hispano me siento orgulloso de ser parte de este momento histórico”, aseguró el panameño Tomas Pérez, quien maneja la máquina cortadora. “El día de la inauguración, cuando vea a los invitados importantes voy a saber que su invitación pasó por mi manos”, dijo.
El trabajo fue arduo y constante, y en tres semanas y 25,000 horas de trabajo, los artesanos de la imprenta produjeron el trabajo más grande que la empresa haya emprendido.
“A nosotros nos escogieron porque somos los mejores en el país en grabados para tarjetas”, dijo el boliviano Lyndon González, en la profesión desde 1978 y con la empresa desde el 2001.
“Todos queríamos ser parte de este evento histórico y todos trabajamos horas extras con gusto”, aseguró Willie Maldonado, jefe de producción.
Donnelly sostiene que el contrato fue otorgado a su empresa, entre otras cosas, por su excelencia en grabados y su compromiso con el medio ambiente. Todo el papel usado es reciclable.
“Aquí se ve el compromiso de Obama con la clase trabajadora y con el ambiente”, concluyó Donnelly.
Augusto Lovato, un joyero ecuatoriano que obtuvo su primer trabajo en una imprenta por un anuncio clasificado de EL DIARIO/LA PRENSA, grabó las letras y el sello en las placas de cobre utilizadas en el proceso de impresión. “En mi vida pensé hacer un grabado para el día de posesión del presidente de los Estados Unidos”, dijo sonriendo.
Carmen.alarcon@eldiariony.com