Nueva York — La nueva senadora del estado de Nueva York, Kirsten Gillibrand, suavizó ayer su dura línea contra los indocumentados y dijo que mantendrá una mentalidad más abierta a la hora de considerar propuestas como la reforma migratoria.
Gillibrand, que fue escogida por el gobernador David Paterson el viernes para sustituir a Hillary Clinton en el Senado, prestará juramento en Washington D.C. La congresista, que se ha mostrado a favor de que agentes de policía locales adopten funciones migratorias y de reforzar la frontera, fue recibida el viernes con escepticismo entre los líderes de la comunidad inmigrante del estado.
Ayer, sin embargo, cambió su tono habitual cuando habló sobre la reforma migratoria.
“La amnistía no es la forma correcta de solucionar el problema. Yo lo haría de manera distinta, yo controlaría la inmigración y me aseguraría de que cualquier persona que quiera trabajar en este país tenga una manera de quedarse aquí de forma legal...”, dijo Gillibrand al canal de televisión NY1.
“Voy a ofrecer soluciones para lograr esto. Hacer nada no es aceptable”, añadió Gillibrand, que describió a la separación de familias debido a políticas migratorias como una tragedia.
La futura senadora se reunió en Queens con líderes locales y congresistas, que dijeron haber quedado satisfechos con sus palabras.
“Le dijimos que somos una comunidad de inmigrantes y que esperamos que entienda que ha de ampliar su posición respecto a la inmigración. Ella dijo que está dispuesta a hacerlo”, señaló Malcolm Smith, líder de la mayoría en el Senado de Nueva York.
Gillibrand indicó que piensa reunirse con la congresista hispana Nydia Velázquez para aprender más sobre la reforma migratoria.
“Ella nos dijo que los únicos tema de inmigración en su distrito tenían que ver con la agricultura. Ahora que es senadora, entiende que el tema de la inmigración es mucho más amplio y quiere aprender más sobre él”, indicó el congresista Gregory Meeks, que también participó en la reunión con Gillibrand.
La congresista, de 42 años, que ejercía su segundo mandato en la Cámara Baja, se mostró a favor en el pasado de que los empleadores que contratan a indocumentados se queden sin contratos federales.
Lilian Rodríguez López, presidenta de la Federación Hispana, expresó a través de un comunicado que espera que Gillibrand aproveche su nueva oportunidad para conocer los problemas que afectan a la comunidad inmigrante.
“En temas clave para nuestra comunidad, como la educación, la salud y la reforma migratoria, esperamos que Gillibrand siga los pasos de su predecesora Hillary Clinton y lleve a cabo una agenda que sea consistente con los valores progresistas de nuestro gran estado”, señaló Rodríguez.
Ana María Archila, co-directora de Se Hace Camino Nueva York, anunció que su organización y la Coalición de Inmigrantes de Nueva York planean reunirse con la futura senadora para plantearle los temas a los que se enfrentan los inmigrantes.
“Vamos a organizarnos políticamente para presentarle nuestra posición. Queremos reunirnos con ella en Nueva York o en Washington en las próximas tres o cuatro semanas”, dijo Archila.
Walter Sinche, un líder de la comunidad ecuatoriana, expresó que sintió “preocupación” al conocer el nombramiento de Gillibrand.
“Tenemos la esperanza de que su posición cambie. Si ella continúa con una mentalidad de querer castigar a los inmigrantes, creará una tensión hacia nosotros. Tenderemos a sufrir más abusos y más represión”, precisó.
“Sin embargo, ahora con Obama se respira un ambiente de más optimismo y tenemos la esperanza de que la senadora cambie”, concluyó Sinche.
Nueva York — La nueva senadora del estado de Nueva York, Kirsten Gillibrand, suavizó ayer su dura línea contra los indocumentados y dijo que mantendrá una mentalidad más abierta a la hora de considerar propuestas como la reforma migratoria.
Gillibrand, que fue escogida por el gobernador David Paterson el viernes para sustituir a Hillary Clinton en el Senado, prestará juramento en Washington D.C. La congresista, que se ha mostrado a favor de que agentes de policía locales adopten funciones migratorias y de reforzar la frontera, fue recibida el viernes con escepticismo entre los líderes de la comunidad inmigrante del estado.
Ayer, sin embargo, cambió su tono habitual cuando habló sobre la reforma migratoria.
“La amnistía no es la forma correcta de solucionar el problema. Yo lo haría de manera distinta, yo controlaría la inmigración y me aseguraría de que cualquier persona que quiera trabajar en este país tenga una manera de quedarse aquí de forma legal...”, dijo Gillibrand al canal de televisión NY1.
“Voy a ofrecer soluciones para lograr esto. Hacer nada no es aceptable”, añadió Gillibrand, que describió a la separación de familias debido a políticas migratorias como una tragedia.
La futura senadora se reunió en Queens con líderes locales y congresistas, que dijeron haber quedado satisfechos con sus palabras.
“Le dijimos que somos una comunidad de inmigrantes y que esperamos que entienda que ha de ampliar su posición respecto a la inmigración. Ella dijo que está dispuesta a hacerlo”, señaló Malcolm Smith, líder de la mayoría en el Senado de Nueva York.
Gillibrand indicó que piensa reunirse con la congresista hispana Nydia Velázquez para aprender más sobre la reforma migratoria.