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Denver, CO/EDLP
— Desde el lunes hasta ayer, divididos en tres turnos, más de 100 hispanos entraron al Pepsi Center de Denver, no para participar en el evento político, sino para limpiar el escenario, los pisos, los baños, escaleras y pasillos del lugar donde los demócratas tuvieron su histórica convención.Cada noche cuando los mas de 3,000 delegados demócratas, más otros miles de periodistas abandonaban el recinto de 19,000 metros cuadrados, grupos de 40 empleados hispanos de la Compañía de Servicios Hospitality Staff Service empezaban su trabajo.
Los turnos de trabajo del mexicano Alejandro Cruz, de 19 años, empezaron a las ocho de la noche y terminaron a las 8 de la mañana del otro día, durante la convención. El, usualmente, hace trabajo de camarero para la compañía Hospitality, pero para este evento, tuvo que dedicarse a la limpieza. Dijo que se siente orgulloso del equipo de hispanos con los que trabaja.
“Las otras compañías que trabajaron en el centro con nosotros se dieron cuenta que nosotros, los hispanos, hacemos el trabajo más rápido y mejor”, comentó Cruz con orgullo en su cara, a pesar de acabar de salir del trabajo.
La compañía de limpieza Hospitality, con 1,000 empleados, 80% de los cuales son hispanos, tiene contrato con los lugares que han sido el corazón de la Convención Demócrata: El Pepsi Center, el INVESCO Field (donde el candidato presidencial Barack Obama aceptó su nominación) y los Hoteles Hilton, Marriott y Hyatt, que han albergado a muchos asistentes. Con su fuerza de trabajo han sido uno de los motores de funcionamiento de la espectacular convención demócrata.
Luis Valdez, un joven mexicano de 16 años, también trabajó el turno de ocho a ocho durante la convención, y en la mañana de ayer, mientras esperaba que la camioneta de la compañía lo recogiera, le era difícil mantenerse despierto.
“El trabajo es duro”, admitió Valdez, quien, sin embargo, agradecía el trabajo. Hace tres meses, su mamá y sus tres hermanos volvieron a México después de que su padre fuera deportado hace menos de un año. Hoy, vive con un amigo y trabaja.
José Ángel Chan luce aún más cansado a las 8:30 a.m., después de su turno de 12 horas. Tiene 17 años y vive con sus padres. El quiere que Obama gane, y que la situación migratoria se arregle.
Los protagonistas tras bambalinas que los televidentes no vieron fueron los 100 hispanos que limpiaron el Pepsi Center y los otros 100 asignados al INVESCO Field. Ellos se encargaron de que todo estuviera listo para el momento histórico en que Obama se convirtió en el primer afroamericano en ser candidato presidencial demócrata.
Carmen.alarcon@eldiariony.com






