Denver., CO/Enviado Especial
— En la Convención Demócrata, Adolfo Carrión es más conocido como una “estrella del futuro” que como presidente de El Bronx.Ya sea en el piso de la convención, en un concurrido centro nocturno o en un solemne almuerzo sobre el voto latino, Carrión siempre luce su impecable sonrisa y pasa saludando calurosamente a quien se le cruce en el camino.
“Mi misión en Denver es, primeramente, servir como instrumento para tratar de unir a este partido y reafirmar el mensaje de que ya tenemos un candidato que ganó las primarias y ahortodos tenemos que rodearlo y apoyarlo”, dice Carrión, quien también es presidente de la Asociación de Funcionarios Electos Latinos (NALEO).
Carrión hizo lo que pudo por ayudar a la senadora Hillary Clinton en las primarias demócratas, pero desde que ella concedió su derrota se ha dedicado a viajar por el país apoyando a Barack Obama. Esto no se trata de un individuo, Hillary en este caso, sino del futuro de estados Unidos, indica el presidente.
Sin embargo, no todo es formalidad en su viaje a Denver. Con un trago en la mano, Carrión se relaja y bromea con sus colegas durante una recepción en el Club 5 Degrees, donde fue honrado como “estrella del mañana” del Partido Demócrata.
Codo a codo con otras “estrellas” del partido, como el alcalde de Newark, Corey Booker, y el presidente del Concejo Municipal de Los Angeles, Eric Gazetti, Carrión reflexiona sobre su futuro político.
“Bueno, uno nunca sabe lo que el futuro presenta, pero yo me he comprometido a servir al público y tratar de asegurar que esta nación sea un lugar de oportunidad para todo el mundo”, explica el funcionario, siempre acompañado por su esposa, Linda Harris.
Carrión, quien se ha postulado para contralor municipal de Nueva York, reconoce que la Convención Demócrata es una gran oportunidad a pesar del trajín.
“Hay que tener mucha energía. Esto es desde la siete de la mañana hasta la una de la mañana por seis, siete días, haciendo conexiones constantes con colegas a través de la nación. Lo más importante es la red que estamos estableciendo en los cincuenta estados”, afirma.
De lo positivo pasa a lo negativo sin pelos en la lengua, así signifique criticar a los organizadores de la Convención Demócrata.
“Todavía no estamos, desafortunadamente, donde nosotros tenemos que estar: como prioridad para la convención. No hay razón para que más líderes hispanos como yo (…) o el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, no estemos en esa plataforma en horario estelar hablando a la nación sobre su futuro”, se lamenta.
Pero el ceño fruncido no le dura mucho y sigue saludando a la gente que se le acerca y luciendo su blanca sonrisa rumbo a su próxima actividad.
Humberto.garcia@eldiariony.com







