Nueva York
— El manager del boxeador arrestado por presunto tráfico internacional de drogas anunció ayer que ha sido cancelada la pelea programada para el próximo 6 de agosto.Edgar “El Chamaco” Santana, de 29 años, quien continúa encarcelado desde su arresto el viernes por tráfico de drogas y conspiración ilegal, no peleará, confirmó Ernesto Dallas, manager del deportista.
“Aunque su promotor y la cadena televisiva estaban dispuestos a seguir adelante con la pelea, a mí me tocó cancelarla porque hemos perdido siete días de entrenamiento“, explicó Dallas, quien conoce al boxeador desde el 2002. ”El entrenamiento consta de una alimentación buena y estricta, correr en las mañanas y mucho ejercicio y él no está comiendo bien”, agregó.
Según el manager, si permitía la pelea había un riesgo de perderla por la condición física del boxeador.
“Esta decisión es mía y sé que es la correcta porque lo conozco. Aunque él tiene el ánimo para pelear, sé que no tiene el entrenamiento”, añadió.
En El Barrio, el vecindario donde se crió Santana y donde lo llaman “El orgullo de Spanish Harlem”, varios vecinos recibieron con sorpresa e incredulidad la noticia de lo sucedido.
“No lo creo, ni idea de lo que estaba pasando. La verdad me asombra lo que me está diciendo”, dijo Ruperto Ruiz, gerente del restaurante “El Paso Taquería”, en la esquina de la calle 104 y la avenida Lexington, en donde solía comer el boxeador.
“Si fuera una de esas personas, gasta- ría el dinero en lugares caros, pero cuando viene aquí come modestamente y no es que ande con mucho dinero como otros clientes que sacan rollos de billetes, son pedantes y andan en carros del año”, afirmó Ruiz, quien vió a Santana por última vez en el restaurante hace 15 días cuando vino con su manager y su entrenador.
Unos vecinos de Harlem que se encontraban sentados en la avenida Lexington recordaron a Santana como un “buen muchacho” y se mostraron sorprendidos por los hechos.
“No creo los cargos, porque es un hombre de principios. Ayudaba mucho cuando había problemas en el barrio. Es un buen muchacho”, dijo Ivonne Pacheco.
El mismo sentimiento mostraron los clientes del gimnasio Méndez Boxing Gym, en Manhattan, donde Santana entrenaba.
“Es muy triste y doloroso para quienes lo conocíamos porque es tremendo boxeador, muy respetuoso y con mucha disciplina”, dijo Francisco Méndez, dueño del lugar.
El entrenador Ray Vélez, quien lo conoció por un poco más de un año en el gimnasio, dijo que aún no creía lo que decían del boxeador y que tal vez éste estaba en el lugar y la hora equivocada.
“En América toda persona es inocente hasta que se le compruebe lo contrario”, afirmó el entrenador.
Con los ojos y la boca abierta y un gesto de incredulidad, el boxeador Angel Rivera recibió la noticia de lo sucedido a Santana, a quien momentos antes lo había descrito como un “buen boxeador con mucho movimiento, con mano rápida e inteligente en el ring, donde entrenaba fuerte”. Rivera dijo que si Santana seguía con el ritmo de entrenamiento podía llegar muy lejos.
El artista y activista James De La Vega, quien dijo defenderlo hasta el final, pidió que los líderes políticos de El Barrio a quienes Santana apoyó en algún momento deberían respaldarlo ahora enviando cartas de recomendación.
Gloria.medina@eldiariony.com









