Nueva York/edlp
— La muerte del mexicano Luis Ramírez en Pensilvania se suma a otros incidentes recientes donde el odio racial es el principal ingrediente que alimenta el injustificado sentimiento antiinmigrante.Grafitos ofensivos con mensajes como: “Latinos váyanse a casa”, “Váyanse o mueran”, “Fuera de USA” fueron escritos la semana pasada en un negocio de Long Island. Hasta los detractores de la inmigración ilegal como el caso del ejecutivo del condado de Suffolk, Steve Levy, condenaron este tipo de acciones. “En nuestro condado no hay lugar para este tipo de lenguaje inflamatorio”, dijo.
Lisa Votino-Tarrant de “Long Island Wins”, dejó entrever —en el blog de la página de Internet de la organización— que casos como el de Ramírez pueden ocurrir en Suffolk en vista del ambiente hostil en la zona. “Existe una atmósfera de odio e intimidación en estos momentos —especialmente en Suffolk— donde alguna gente inestable mentalmente puede pensar que la violencia contra alguien que luce diferente a ellos es aceptable”.
En el norte de Nueva York —específicamente en Mount Vernon— los ataques de odio racial también están a la orden del día. El fin de semana pasado tres jóvenes hispanos fueron enviados al hospital sangrando y con fracturas de consideración por la paliza que recibieron de una pandilla de afroamericanos.








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