Manhattan — Irene Tirado, madre de Jayson Tirado, y William Bell, padre de Sean Bell, cuyos hijos murieron abaleados por la policía a pesar de estar desarmados, encabezaron la manifestación que ayer marchó desde las viviendas del Lower East Side donde vivía Tirado hasta la oficina del fiscal de Manhattan Robert M. Morgenthau.
A los gritos de ¡Justicia para Jayson! y ¡Policía asesina!, cerca de 100 personas marcharon durante dos horas por el Bajo Manhattan pidiendo leyes iguales para todos, tras la decisión de un Jurado Investigador de no presentar cargos contra el policía Sean Sawyer, quien disparó fatalmente el 21 de octubre del 2007 a Tirado en un incidente de violencia automovilística, se marchó del lugar de los hechos y no se reportó hasta pasadas 19 horas.
En la marcha, organizada por el Justice Committee, estuvieron también presentes las concejales Melissa Mark-Viverito y Rosie Méndez, quienes dijeron que en la reunión convocada para el próximo día 23 con la portavoz del Consejo Municipal van a presentar una resolución para cambiar la ley estatal. “Con su apoyo” —dijo Mark-Viverito, refiriéndose a la portavoz— “el trámite se puede abreviar”. Méndez añadió que si eso no es posible, “entonces lo presentaremos en la siguiente reunión que está convocada para el mes de agosto”.
La madre de Jayson no tenía consuelo y se quejó amargamente de que era un gran engaño el que Sawyer ni siquiera fuera a corte.
“Quiero ir a juicio, estar allí con Lisa y Jayleene (compañera e hija de Jayson respectivamente, quienes también estuvieron en la manifestación). Hay un gran hueco en el sistema, tenemos que encontrar una manera de que la policía pueda hacer su trabajo sin matarnos”, declaró a EL DIARIO-LA PRENSA.
El padre de Bell aseveró: “Eso mismo le pasó a mi hijo, así es que ¿qué clase de justicia es ésta cuando ni siquiera [Sawyer] se molestó en llamar al 911? Esto tiene que parar. Están demasiado fuera de control. Tenemos que luchar para que el sistema de justicia haga un cambio”.
Para la concejal Mark-Viverito “no puede haber un doble estandard. Esto debe terminar. ¿Cómo pudieron pasar nueve meses hasta que se llevó este caso al jurado?, afirmó.
Lo más preocupante para Mark-Viverito es el mensaje que se envía: “Estamos hablando de una persona entrenada para que mantenga el control en situaciones extremas y el mensaje dice que esta persona no es responsable”.
Para la concejal Méndez “independientemente de que Sawyer sea un policía estamos hablando de un hombre que usa su revólver, no llama a la policía, se marcha del lugar de los hechos, no se entrega hasta 19 horas después ¡y no ha pisado la cárcel ni un segundo!”
“Hay disparidad en la forma en que se trata a un policía y a los demás. Lo que estamos pidiendo es que se trate a este policía exactamente igual que a cualquier otro individuo”, dijo Méndez.
El sentimiento general de los participantes quedó reflejado en las declaraciones de la hermana de Irene, tía de Jayson Tirado, quien afirmó: “Estoy bien enfogonada, porque estos policías se creen que pueden hacer lo que ellos quieren, pero si somos uno de nosotros los que hacemos lo que él hizo, pagamos con cárcel de por vida”.
Al contactarnos con la oficina del Fiscal de Manhattan, Robert M. Morgenthau, nos expresaron que éste no tenía nada que añadir a su comunicado del pasado jueves, en el que decía, entre otras cosas: “Estoy seguro que muchas personas van a estar indignadas al oír que no es un crimen que un oficial de policía abandone el lugar de un tiroteo sin informar tan pronto como sea posible. Comparto su indignación. Pero ésta es la ley. Como resultado de este caso, presentaré una propuesta legislativa para cambiarlo”.
candida.portugues@eldiariony.com













