Tania Frontera Bosch (der.), junto a su madre Tania Bosch, quien viajó de Puerto Rico a acompañar a su hija a presentarse ante el Gran Jurado en Nueva York. [FOTO: HUMBERTO ARELLANO/edlp]
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Manhattan

— En apoyo de los independentistas boricuas que están citados a declarar el viernes en la corte federal de Brooklyn, activistas, abogados y grupos afroamericanos celebraron ayer una rueda de prensa en el Ayuntamiento.

Entre ellos estuvo Tania Frontera, una de las cinco personas citadas por diversas cortes en esta investigación del FBI, y que ha decidido ejercer su derecho a permanecer callada. Sin embargo, al hacerlo existe la posibilidad de que la jueza Carol B. Amon, la declare en rebeldía y la envíe a la cárcel varios años, como ya ha sucedido en el pasado.

Frontera, que vive en Nueva York y trabaja como diseñadora gráfica, sigue la tradición independentista de sus padres y abuelos. “Me siento nerviosa porque no me gusta estar frente a las cámaras. Estoy loca porque se termine todo”, dijo ayer.

Frontera estaba acompañada de su madre, Tania Bosch, quien vino de Puerto Rico “en representación de todos los amigos de Tania, la comunidad y sus familiares. Estoy aquí” —aseguró— “para apoyar a mi hija en cualquiera que sea su decisión y en todo lo que venga”.

Activistas y políticos denunciaron ayer que el gobierno y el FBI usan a la corte federal como instrumento político para perseguir a los independentistas y obtener información sobre el movimiento. Para ellos se está privando a las personas citadas a declarar, de su derecho a permanecer callados, amenazándoles con cárcel si no colaboran.

Ana López, portavoz de Hostos Grand Jury Resistance Campaig, aseguró: “Tenemos una historia en Puerto Rico con el FBI y lo que sucede es una expedición de pesca, como dice el congresista José Serrano, para intentar intimidar a los activistas y obtener información”.

La concejal Melissa Mark-Viverito mencionó como antecedentes la conocida como “Ley de las Carpetas”, una campaña de vigilancia ilegal de los independentistas que el FBI inició en 1930. Asimismo recordó la “Ley de la mordaza” de los años 1950 y por la que encarcelaban a cualquiera que se identificara o simpatizara con el movimiento independentista.

En la rueda de prensa estuvieron independentistas históricos como Julio Rosado, quien pasó tres años en cárceles federales por no colaborar en investigaciones contra los independentistas.

“Yo leí que en 1935 esto mismo había sucedido y me di cuenta de que esto iba más allá de mí, porque era una pesquisa política. Sobre esa base fue que nos negamos a colaborar porque querían convertirnos en informantes y dar elementos al fiscal para que procediera contra otros”, afirmó.

Candida.portugues@eldiariony.com