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Habla ex militar hispano que simuló un asalto para no regresar a IrakNueva York
— Con una bolsa de papel en la mano derecha y una carpeta con documentos en la otra, el ex soldado Jonathan Aponte apenas pudo ocultar su emoción al ver a su madre.Aponte, de 21 años de edad y de origen puertorriqueño salió ayer de la prisión de Riker’s Island, tras pasar ocho meses, sobre las 2:00 p.m. y llegó a su casa en El Bronx a eso de las 5:00 p.m.
“Estoy feliz de estar con ellos. Quiero cerrar este capítulo y comenzar una vida nueva”, afirmó Aponte, quien explicó que en los días siguientes tratará de conseguir un empleo.
Poco después de arribar a su hogar, el joven ex soldado saludó a su perro y a varios de sus familiares.
Gwen Aponte, madre del ex soldado, quien le había preparado un bacalao para recibirlo, también se sumó a su alegría.
“¡Finalmente estás aquí hijo!”, dijo su madre, al mismo tiempo que besaba y abrazaba a su hijo. “Este es el día más alegre de mi vida”, aseveró.
Aponte fue acusado de haber contratado a una persona para que lo hiriera en la pierna con el fin de no regresar al campo de batalla en Irak.
El ex soldado se declaró culpable el pasado 17 de octubre de 2007 de haber ocultado un hecho falso en tercer grado, un delito que se castiga con un año en prisión. Por su buena conducta, el joven puertorriqueño fue liberado luego de pasar ocho meses tras las rejas.
La esposa de Aponte, Alexandra González, y Félix Padilla, quien recibió $500 para dispararle al soldado en la pierna, fueron instruidos de cargos de asalto y sus casos aún están pendientes.
La investigación determinó que el 9 de julio de 2007, el soldado, de 20 años, en lugar de reportarse para retornar a Irak, luego de tomarse dos semanas de descanso tras haber pasado seis meses en la zona de guerra, contrató junto con su esposa, de 23, a Padilla, de 24.
Aponte ingresó a Riker’s Island el pasado 18 de septiembre y fue liberado ayer, según informó la oficina de prensa del Departamento de Correcciones.
La madre del soldado confía en que su hijo iniciará una nueva etapa en su vida.
“Voy a apoyar a mi hijo. El tiene que conseguir trabajo y es muy probable acuda a terapias sicológicas para que recupere su estado de ánimo”, explicó.
La madre de Aponte agradeció al Ejército haber haber dado de baja a su hijo en condiciones honorables, tras pertenecer un año y medio en el Ejército .
“El Ejército le dio descargo general en condiciones honorables, lo que permitirá a mi hijo hacer una vida normal, sin que su récord quede afectado”, afirmó. “El hecho de que a mi hijo lo dieron de baja sin dañar su récord demuestra que las cosas no andan bien en el ejército y que muchos soldados están regresando con problemas psicológicos”, insistió.
Damaso.gonzález@eldiariony.com








