Diego Sucuzhañay, hermano de José, durante una conferencia frente al hospital Elmhurst, acompañado de representantes consulares y líderes de la comunidad. (FOTO: Humberto Arellano/EDLP)
1/3

NUEVA YORK — “Mi hermano está en condición crítica extrema, pero sigue vivo”, así sostuvo ayer Diego Sucuzhañay, luego de enterarse de que en los medios de comunicación estaban anunciando el fallecimiento de su hermano José Osvaldo Sucuzhañay, el ecuatoriano de 31 años atacado a batazos por cuatro afroamericanos el domingo en el sector de Bushwick, en Brooklyn.

Sucuzhañay negó la versión de las autoridades de que a sus hermanos Romel y José Osvaldo les gritaran frases antigays.

“Mi hermano Romel me dijo que a ellos le gritaron insultos en contra de los latinos, que les gritaron ‘Hispanos, hijos de p...’, pero no insultos antigays”, aclaró Sucuzhañay, ayer frente al hospital Elmhurst, donde José se encuentra en estado vegetal conectado a un respirador artificial.

Sucuzhañay dijo que la familia está tratando de conseguir una visa con la ayuda del Consulado de Ecuador en Nueva York para que sus padres puedan reunirse con los médicos.

“Mi hermano siempre ha trabajado en beneficio de la comunidad y fue en su comunidad donde precisamente le sucedió el hecho; no sabemos el porqué del ataque”, expresó Sucuzhañay.

El cónsul del Ecuador en Nueva York, Pablo Bonifaz, anunció que sostendrá una reunión hoy con el comisionado de la Policía, Raymond Kelly, para pedir que se investigue el caso y que se llegue hasta las últimas consecuencias.

Luis Moreno, representante de la Secretaría Nacional del Inmigrante —una dependencia del Ecuador— , indicó que sería una señal desastrosa que el ataque contra Sucuzhañay quedara impune.

“Estamos tramitándole una visa a los padres, para que éstos puedan venir a reunirse con los médicos del hospital y evalúen las opciones que ellos les den. El corazón (de la víctima) aún funciona pero aparentemente no tiene signos vitales”, dijo Moreno.