(FOTO: EDLP)
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Queens, N.Y. — Con $718 de ingreso mensual y un alquiler de $853.70, las posibilidades no se pintan fáciles para Esther Romero, quien a sus 70 años y con seis infartos, sigue buscando un empleo, ya que ha perdido toda esperanza de que el actual gobierno municipal cree más viviendas a bajo costo en su vecindario.

Para sobrevivir, “tengo que hacer milagros”, dice con resignación Romero, una colombiana de Queens que lleva 44 años viviendo en Nueva York.

La hispana, que ayuda como voluntaria en el centro Queens Community Home, explica que trata de llegar a fin de mes con los $75 extras que recibe “por un trabajito que me dan cada 15 días”. Además, come de lunes de a viernes en el centro por un dólar.

“Yo vote por Bloomberg, pero no votaría para un tercer término, ni dormida”, asegura Romero.

Y es que en el vecindario de esta hispana, en Long Island City, la Administración Bloomberg ha trazado un ambicioso plan de construcción de vivienda “para la clase media” del que Romero y otros muchos residentes como ella no se podrán beneficiar.

El plan Hunters Point South, que será sometido a votación mañana en el Concejo Municipal- proyecta construir 5,000 viviendas en terrenos municipales. El proyecto costará al menos $222 millones en concepto de infraestructura y terreno $128 en subsidios para el 60% de las viviendas.

Para la administración Bloomberg, las viviendas estarán al alcance de las familias de medianos ingresos, pero según una coalición de grupos comunitarios y religiosos y activistas, denominada Queens for Affordable Housing, el plan sólo servirá para desplazar a los residentes de Queens de sus vecindarios y atraer a otros de mayor poder económico.