El padre Tamayo (centro) con la escolta militar que le puso el gobierno de Manuel Zelaya después que el activista ambiental sufriera varios atentados contra su vida. Desde el golpe, el padre no tiene escolta. (FOTO: Eva Sanchis/EDLP)
Nueva York — Efectivos del Ejército dispararon hoy contra los integrantes de una marcha pacífica ciudadana, en la que se encontraba el conocido ambientalista hondureño Padre Tamayo, y que se dirigía a pie hasta la capital para protestar por el golpe de estado que derrocó el domingo de madrugada al presidente Manuel Zelaya.
La represión violenta de la marcha, integrada por unos 4,000 campesinos, sindicalistas y otros ciudadanos del departamento de Olancho, en el este del país y del que es originario Zelaya, ocurrió en la población de Limones sobre las dos de la madrugada de hoy, explicó hoy Tamayo tras ser ubicado brevemente en su celular.
El padre Tamayo pudo huir tras ser protegido por compañeros ambientalistas y se encuentra escondido en estos momentos en alguna montaña de Olancho, pero dijo que teme por su vida y la de sus compañeros, pues desde el 2001 ha sido objeto de varios atentados contra su vida por defender los bosques y desde el lunes no cuenta con la escolta militar que le había puesto el derrocado gobierno para protegerle.
“El Ejército vino en el desvío de Limones; golpeó a nuestra gente; disparó contra nuestros autobuses y agarraron a mucha gente, pero hubo una gente que me logró salvar”, aseguró ayer el padre.
El padre, quien ganó en el 2005 el prestigioso premio ambiental Goldman en Estados Unidos, considerado el nobel ambiental, dijo que unos 200 efectivos del Ejército arremetieron de madrugada contra los manifestantes.
“No sé qué ha pasado con el resto personas, estoy tratando de averiguar”, aseguró el cura. “Por favor, avise a Amnistía Internacional de nuestra situación”, rogó del padre Tamayo antes de que se cortase la conexión.
Desde el 2001, Tamayo ha liderado un movimiento campesino contra las madereras que explotan ilegalmente Olancho, un departamento oriental con una superficie similar a la de la vecina república de El Salvador, y que a pesar de tener más de 1.5 millones de valiosas hectáreas forestales, es uno de los más pobres. EE.UU. y El Caribe son los principales receptores de la madera ilegal.
Desde el golpe del domingo, en el que los militares arrestaron al presidente Zelaya y lo llevaron fuera del país, a Costa Rica, crecen las noticias de la creciente militarización de diferentes zonas del país, incluso de poblaciones rurales de Olancho.
eva.sanchis@eldiariony.com
Nueva York — Efectivos del Ejército dispararon hoy contra los integrantes de una marcha pacífica ciudadana, en la que se encontraba el conocido ambientalista hondureño Padre Tamayo, y que se dirigía a pie hasta la capital para protestar por el golpe de estado que derrocó el domingo de madrugada al presidente Manuel Zelaya.
La represión violenta de la marcha, integrada por unos 4,000 campesinos, sindicalistas y otros ciudadanos del departamento de Olancho, en el este del país y del que es originario Zelaya, ocurrió en la población de Limones sobre las dos de la madrugada de hoy, explicó hoy Tamayo tras ser ubicado brevemente en su celular.
El padre Tamayo pudo huir tras ser protegido por compañeros ambientalistas y se encuentra escondido en estos momentos en alguna montaña de Olancho, pero dijo que teme por su vida y la de sus compañeros, pues desde el 2001 ha sido objeto de varios atentados contra su vida por defender los bosques y desde el lunes no cuenta con la escolta militar que le había puesto el derrocado gobierno para protegerle.
“El Ejército vino en el desvío de Limones; golpeó a nuestra gente; disparó contra nuestros autobuses y agarraron a mucha gente, pero hubo una gente que me logró salvar”, aseguró ayer el padre.
El padre, quien ganó en el 2005 el prestigioso premio ambiental Goldman en Estados Unidos, considerado el nobel ambiental, dijo que unos 200 efectivos del Ejército arremetieron de madrugada contra los manifestantes.
“No sé qué ha pasado con el resto personas, estoy tratando de averiguar”, aseguró el cura. “Por favor, avise a Amnistía Internacional de nuestra situación”, rogó del padre Tamayo antes de que se cortase la conexión.