Quito/EFE — Los inmigrantes que pretendan renovar su permiso de residencia en las Islas Galápagos deberán pasar un curso de inducción a la “conservación de recursos naturales, protección ambiental y desarrollo sustentable”, informó ayer el Instituto Nacional Galápagos (Ingala).

El Ingala, la autoridad rectora de la planificación en el archipiélago, explicó en un comunicado que la aprobación del curso será considerada “desde ahora como requisito para renovar la credencial” para los residentes temporales y los nuevos residentes permanentes mayores de 12 años.

La realización del curso, para lo cual las autoridades de las islas dieron un plazo de un año, dura tres días y, hasta el momento, alrededor de 1,800 residentes se han capacitado, afirmó el texto.

Con el curso, se pretende que los residentes “puedan conocer cuáles son las normas de vivir en Galápagos y cómo deben actuar ante la conservación en el archipiélago”, explicó a Efe Carlos Macías, responsable de comunicación del Ingala.

Por otra parte, el instituto informó de que 18 familias se han acogido al plan de retorno voluntario, promovido conjuntamente por el Instituto de Galápagos y el Ministerio de Vivienda ecuatoriano, que ofrece a los inmigrantes en las islas volver a la zona continental con ayudas gubernamentales.

Macías informó de que entre 2.000 y 3,000 inmigrantes residen sin permiso en las localidades de Galápagos ante lo cual ambas instituciones elaboraron un plan de incentivos para retornar, ya que hay un problema de “sobrepoblación en Galápagos”.

Estas islas, declaradas en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, están situadas unos 1.000 kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador y abarcan 14 islas importantes y más de 120 islotes, que suman en conjunto 8.000 kilómetros cuadrados.