Un hombre acusado por manifestantes frente al Congreso, de ser un ‘informante de la policía’, es rescatado por agentes. El Congreso debe votar para la restitución del presidente depuesto Manuel Zelaya. Foto: AP
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Tegucigalpa/EFE — El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, pretende encabezar el Gobierno de Unidad Nacional que, según al Acuerdo Tegucigalpa-San José, se debe instalar mañana, jueves, según declaraciones de su portavoz.

La titularidad del Ejecutivo "seguiría como está, seguiría siendo el señor presidente Micheletti hasta que se decida lo que corresponde al punto 5 (el referido a la decisión del Congreso sobre la reposición de Manuel Zelaya)", dijo ayer a Efe la portavoz Vilma Morales.

El Gobierno de Micheletti envió la pasada noche una carta al presidente Zelaya, a los candidatos presidenciales y a algunas organizaciones sociales afines en las que solicita que propongan nombres para escoger a los miembros del "Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional" recogido en el primer punto del acuerdo. Ese gobierno, de acuerdo con el texto, estará en el poder hasta que el Congreso decida sobre la restitución de Zelaya.

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, considera como una "ofensa" la petición que le hizo el gobernante de facto, Roberto Micheleti, de una lista de nombres para escoger a los miembros del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional.

"El presidente Zelaya considera una ofensa para él, como presidente electo por el pueblo hondureño, lo que pide el golpista Roberto Micheletti", subrayó el asesor y portavoz de Zelaya, Rasel Tomé, telefónicamente desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde el mandatario derrocado permanece desde el 21 de septiembre pasado.

La integración del Gobierno de Unidad está prevista en el Acuerdo Tegucigalpa-San José, que las comisiones de diálogo de Zelaya y Micheletti firmaron el viernes pasado con el fin de buscar una salida a la crisis política que vive Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado. El acuerdo también establece que el Congreso debe dirimir si restituye a Zelaya en el poder, aunque la directiva del Legislativo aún no ha establecido fecha para su tratamiento en el pleno.