Bogotá/EFE — El Gobierno colombiano entregó ayer a los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes el texto completo del acuerdo bilateral que permite a Estados Unidos utilizar siete bases militares de este país andino, informaron fuentes oficiales.
El ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia, señaló a periodistas que la entrega del documento al Congreso es meramente informativa y se hace, sobre todo, para terminar con las especulaciones y las adivinanzas acerca de lo acordado con Washington.
El objetivo del convenio, firmado hace cuatro días en Bogotá, es permitir a Estados Unidos "el uso y acceso ilimitado a instalaciones dentro de algunas bases militares colombianas con el cumplimiento de estrictos protocolos de seguridad", dijo el funcionario.
El pacto, explicó, es "exclusivamente para las actividades mutuamente acordadas" y busca combatir ciertos delitos solo en territorio colombiano y con algunas limitaciones.
Asimismo, indicó que Colombia podrá solicitar que se levante la inmunidad a militares estadounidenses que estén involucrados en delitos, y aclaró que esta figura no protege a los contratistas de ese país.
"Las investigaciones pueden ser de las dos autoridades, tanto la colombiana como la norteamericana, y esos entes de investigación pueden aportar pruebas al proceso así se desarrolle en Estados Unidos", apuntó Valencia.
Resaltó, además, que el Gobierno de Estados Unidos se comprometió a indemnizar a terceros que resulten afectados por sus acciones.
"No se permite la creación de una base de Estados Unidos en Colombia, no habrá bases norteamericanas en Colombia. No es un acuerdo de defensa mutuo, es de cooperación técnica en la lucha contra las drogas y el terrorismo", abundó.







