Bogotá/EFE
— El diputado Sigifredo López emplazó en un vídeo al gobierno colombiano y a las FARC a lograr un acuerdo humanitario, en tanto que el cabo segundo del Ejército Pablo Emilio Moncayo envió, en otro, un mensaje de fortaleza a la ex candidata Íngrid Betancourt, secuestrada por esa guerrilla al igual que ellos.Así lo revelan pruebas de vida del político y el militar que fueron dadas a conocer la víspera con unas horas de diferencia.
Inicialmente, en un vídeo entregado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a una comisión de la Iglesia Católica y al ex defensor del pueblo de Cali Hernán Sandoval, el diputado Sigifredo López, secuestrado por las FARC desde el 2002, instó al gobierno y a esa guerrilla a lograr un acuerdo humanitario.
López pidió a todos los sectores que apoyen las gestiones de la senadora Piedad Córdoba y el presidente venezolano, Hugo Chávez, mediación a la que Bogotá puso fin el 21 de noviembre pasado.
Tras conocer la prueba de vida del político, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, reiteró su disposición para llegar a un acuerdo humanitario con las FARC, pero recordó que los autorizados para realizar contactos al respecto son la Iglesia Católica y los países delegados europeos (Francia, España y Suiza).
Video del cabo MoncayoEn la segunda prueba de supervivencia, que estaba en poder de los familiares de Pablo Emilio Moncayo desde hace dos meses, pero que apenas se conoce, el militar pidió a la ex candidata presidencial, la colombo-francesa Íngrid Betancourt, que no se rinda.
“No se rinda, tiene muchas cosas por qué luchar, por qué vivir”, le dice Moncayo, secuestrado en diciembre de 1997 en un ataque de las FARC a la base militar de comunicaciones del cerro Patascoy, cerca de la frontera con Ecuador, a Bertancourt.
“A la doctora Íngrid le envío un mensaje de fortaleza, la invitó a continuar, a levantarse, a ayudarse, porque sólo los que son amados, pueden brindar amor. Sólo son fuente de paz los que están en paz consigo mismo”, añade Moncayo.
El año pasado, el padre del militar, realizó una caminata de más de 800 kilómetros desde su Sandoná natal, en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, hasta Bogotá, para pedir un acuerdo humanitario entre el gobierno colombiano y las FARC.
Las FARC y el gobierno colombiano negocian desde hace años un acuerdo humanitario en el que los rebeldes pretenden canjear a cuarenta secuestrados por unos quinientos rebeldes presos, incluidos tres extraditados a Estados Unidos.
Entre los canjeables en poder de las FARC está la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt y tres estadounidenses.
Estas pruebas de vida se han conocido poco después de que las FARC dijesen en un comunicado que “esperan la decisión y voluntad política del actual gobierno para ser canjeados (los secuestrados) por combatientes nuestros".
Igualmente, invitaron “a soldados y a policías a sumarse” a sus filas.









