La Guadalupana en Houston. Gustavo Rangel / RUMBO
Miembros de la Iglesia St. Leo's de Queens marcharán en Washington el 21 de marzo. Cortesía Queens Congregations United for Action
Nueva York — El bautizo más triste que recuerda el padre Diego Villegas es el de una niña mexicana que nació pocos meses después de que su padre fuera detenido en una redada.
“La mamá me contó el cuento con tristeza”, relata el padre colombiano, quien atiende la Iglesia St. Leo’s en el vecindario de Corona, Queens. “Ella estaba saliendo a trabajar porque no tenía ningún apoyo de nadie”, explica.
El padre Villegas dice que de las más de 1.500 personas que asisten a las misas en St. Leo’s, un “número significativo” tiene un familiar detenido o deportado.
El párraco no se acostumbra a escuchar los relatos de tragedias familiares provocadas por la detención o deportación. Por esta razón, como muchos otros pastores hispanos de la ciudad, el padre urgió a sus feligreses a viajar a Washington D.C. para participar en la marcha migratoria del próximo domingo.
Ultimamente, el padre colombiano dedica unos minutos de cada misa a un discurso sobre la necesidad de una reforma “amplia y lo más pronto posible”.
“Estamos repartiendo volantes e invitando a la comunidad que participe”, asegura.
Como resultado de estas actividades, más de un centenar de feligreses de St. Leo’s viajarán a Washington en autobuses de las Congregaciones Unidas de Queens para la Acción el domingo. El costo será de solo $20 dólares por el viaje más $5 por la comida.
En la marcha en Washington D.C. habrá una gran presencia de la comunidad religiosa de Nueva York, asegura Yasmine Farhang, encargada de movilizar a organizaciones de base religiosa para la Coalición de Inmigración de Nueva York.
Además de los tres buses de Congregaciones Unidas de Queens para la Acción, que saldrán de St. Leo’s, las Congregaciones Unidas de Brooklyn para la Acción mandarán otros cuatro buses. Otro vehículo saldrá de El Barrio cargado de miembros de varias iglesias de Manhattan. También mandarán buses las organizaciones de base religiosa Caridades Católicas, Red Interconfesional de Nueva York para una Reforma Migratoria y la Coalición Nuevo Santuario de la Ciudad de Nueva York.
Una organizadora de las congregaciones de Queens, Jaime Weisberg, explica: “La gente está sufriendo y las iglesias lo ven. Ellos lo ven. Están en el frente de batalla”.
Las iglesias han desempeñado un papel importante a la hora de movilizar y organizar a la comunidad inmigrante para la marcha, dice Farhang.
Los organizadores esperan que más de 10,000 personas viajen desde Nueva York a Washington D.C. el domingo. A la 1 p.m., una hora antes de la marcha migratoria, habrá una vigilia en un lugar aún por determinar.
“Habrá una enorme presencia católica de Nueva York y una enorme presencia católica en general”, sostiene Farhang.
Mucha gente se siente más segura viajando con su parroquia, pero los grupos religiosos no proveen más protección, indica la organizadora.
“No es verdad que es más seguro (marchar con un grupo religioso). Hay gente que se siente así. Pero la gente debe saber que las personas de cada bus podrán llamar a un número de teléfono si temen por su seguridad. Tendremos a abogados de guardia, también en los buses, para que toda la gente que viaje a Washington esté segura”, asegura.
Nueva York — El bautizo más triste que recuerda el padre Diego Villegas es el de una niña mexicana que nació pocos meses después de que su padre fuera detenido en una redada.
“La mamá me contó el cuento con tristeza”, relata el padre colombiano, quien atiende la Iglesia St. Leo’s en el vecindario de Corona, Queens. “Ella estaba saliendo a trabajar porque no tenía ningún apoyo de nadie”, explica.
El padre Villegas dice que de las más de 1.500 personas que asisten a las misas en St. Leo’s, un “número significativo” tiene un familiar detenido o deportado.
El párraco no se acostumbra a escuchar los relatos de tragedias familiares provocadas por la detención o deportación. Por esta razón, como muchos otros pastores hispanos de la ciudad, el padre urgió a sus feligreses a viajar a Washington D.C. para participar en la marcha migratoria del próximo domingo.
Ultimamente, el padre colombiano dedica unos minutos de cada misa a un discurso sobre la necesidad de una reforma “amplia y lo más pronto posible”.
“Estamos repartiendo volantes e invitando a la comunidad que participe”, asegura.
Como resultado de estas actividades, más de un centenar de feligreses de St. Leo’s viajarán a Washington en autobuses de las Congregaciones Unidas de Queens para la Acción el domingo. El costo será de solo $20 dólares por el viaje más $5 por la comida.
En la marcha en Washington D.C. habrá una gran presencia de la comunidad religiosa de Nueva York, asegura Yasmine Farhang, encargada de movilizar a organizaciones de base religiosa para la Coalición de Inmigración de Nueva York.
Además de los tres buses de Congregaciones Unidas de Queens para la Acción, que saldrán de St. Leo’s, las Congregaciones Unidas de Brooklyn para la Acción mandarán otros cuatro buses. Otro vehículo saldrá de El Barrio cargado de miembros de varias iglesias de Manhattan. También mandarán buses las organizaciones de base religiosa Caridades Católicas, Red Interconfesional de Nueva York para una Reforma Migratoria y la Coalición Nuevo Santuario de la Ciudad de Nueva York.