El presidente Barack Obama hizo campaña  en favor del gobernador Jon Corzine en Newark, NJ. Foto: AP
1/1

WASHINGTON (AP) ” Apenas un año después de la histórica victoria electoral del presidente Barack Obama, su Partido Demócrata enfrenta la posibilidad de significativos reveses simbólicos en varios comicios locales del martes, en particular la potencial derrota en las competencias por gobernador en los estados de Nueva Jersey y Virginia.

Más allá del resultado inmediato de las elecciones, los resultados de esas competencias y una serie de otros comicios en el país estarán bajo el microscopio de la clase política en busca de pistas sobre la futura dirección de Estados Unidos, las probabilidades de que los demócratas retendrán el poder en las elecciones de medio mandato en 2010 y señales de un resurgimiento entre los tambaleantes republicanos.

Tradicionalmente, las elecciones legislativas de medio mandato se inclinan a favor del partido fuera del poder mientras los votantes empiezan a sentirse descontentos con su representación en el Congreso.

En los pocos comicios de consecuencia este año, las últimas encuestas muestran que el gobernador de Nueva Jersey, el demócrata Jon Corzine, enfrentará una competencia demasiado cerrada contra el republicano Chris Christie, un ex fiscal, como para pronosticar, a pesar de una serie de visitas de Obama para apoyar la campaña a favor de Corzine.

La corrupción en el gobierno del estado y los impuestos estatales más altos de la nación han pesado en las preferencias de Corzine, al que tampoco le ha ayudado su pasado como presidente y director ejecutivo del gigante de Wall Street Goldman Sachs.

Los republicanos no gobiernan en Nueva Jersey desde hace un decenio, y una victoria allí sería una derrota simbólica para el presidente, pues recibió el apoyo de ese estado en las elecciones federales de hace un año.