WASHINGTON/La Opinión
— A simple vista no parece haber profundas diferencias entre los aspirantes presidenciales John McCain y Barack Obama en el frente migratorio. Obama apoya la reforma migratoria amplia que McCain promovió con fuerza hasta que la realidad política lo llevó a enfocarse en la seguridad antes de hablar de planes de legalización.Si en algo se asemejan el republicano McCain y el demócrata Obama es que ambos han tratado de evitar el tema migratorio cuando han podido, un asunto volátil que no está entre las prioridades de los electores.
Este es un tema que, según algunos, beneficiaría a McCain en la lucha por el voto hispano pues el senador de Arizona fue el coautor del plan de reforma integral junto con el senador demócrata de Massachusetts Edward Kennedy.
Aunque McCain ahora enfatice la seguridad, el vínculo McCain-Kennedy en el tema migratorio persiste entre muchos hispanos.
A pesar de ello, un sondeo reciente de NBC/Wall Street Journal concluyó que el 62% de los votantes hispanos favorece a Obama sobre el 28% a McCain.
En temas específicos, sí hay diferencias entre ambos candidatos.
McCain se opone al proyecto Dream Act, que beneficiaría a alumnos indocumentados, y Obama lo apoya. McCain también es contrario a otorgar licencias de conducir a los inmigrantes indocumentados, pero Obama las otorgaría.
Ambos, empero, votaron a favor de la construcción del muro en la frontera al sur de Estados Unidos.
“Pero las diferencias más importantes son menos obvias y tienen que ver con qué tipo de reforma van a proponer y tratar de aprobar”, declaró Cecilia Muñoz, vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR).
Según Muñoz, el discurso de McCain en el tema migratorio cambia “dependiendo de cual es su audiencia”.
“Tuvimos el corazón del presidente (George W.) Bush puesto en la reforma migratoria y eso no fue suficiente… Creo que tenemos el corazón del senador McCain, pero no sabemos si querrá o podrá realmente impulsar el tipo de reforma que desea”, agregó.
“El (McCain) está tratando de cuidar no sólo el voto latino sino el del lado antiimigrante de su partido y eso va a limitarlo”, opinó Muñoz.
Jeff Sadosky, portavoz de la campaña presidencial de McCain, dijo que para éste es fundamental expresar su postura con un lenguaje “claro y compasivo”.
“John McCain cree que debemos asegurar la frontera primero, pero al mismo tiempo entiende que debemos manejar el debate migratorio de manera humana entendiendo que todos debemos ser tratados con respeto”, declaró Sadosky.
Para McCain se trata de atraer a los hispanos sin alejar a la base republicana conservadora. Pero Obama también enfrenta retos.
Ciertamente, las posturas de Obama son más avanzadas que las oficiales de los demócratas que controlan el Congreso como, por ejemplo, su apoyo a las licencias de conducir para los indocumentados.
Pero ni siquiera los demócratas, controlando ambas cámaras del Congreso, han podido avanzar la reforma integral de las leyes de inmigración. El Senado lo intentó, pero la Cámara Baja se ha dedicado a realizar audiencias sin producir resultados concretos.
Hay una división entre los demócratas de la Cámara Baja más conservadores, que favorecen medidas enfocadas en seguridad, y quienes abogan por la reforma integral, como la bancada latina.
Según Muñoz, el hecho de que Obama prometa avanzar legislación migratoria al inicio de su potencial administración es un mensaje para el Congreso y “ese es el tipo de diferencia (con McCain): la calidad del compromiso”.
Maribel Hastings@laopinion.com









