Talat Hamdami, una musulmana que perdió a su hijo en las tareas de rescate el mismo día del ataque a las Torres Gemelas, está a favor del proyecto.(Foto: Carmen Alracón/EDLP) CARMEN ALARCON/EDLP
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NUEVA YORK — La controversia que ha causado el proyecto de construir una mezquita a tan sólo dos cuadras de la Zona Cero, se agudizó ayer luego que el presidente Barack Obama apoyara el plan.

“Se dice que éste es un país libre, deben hacerlo”, dijo Fernando García, cocinero del restaurante-bar Dakota Roadhouse, que linda con el lugar donde sería ubicada el templo musulmán.

García relató cómo todos los vecinos han ayudado a la reconstrucción del área. Dijo que llegó al lugar hace nueve años, dos meses después de los ataques del 9/11 y comentó que el edificio donde se ha proyectado la mezquita —en el 45 de Park Place— estuvo abandonado hasta hace menos de seis meses, cuando llegaron los musulmanes.

“Hace como cuatro meses alguien dejó frente el edificio chuletas de cerdo y tocino, pero ellos —ante la provocación— actuaron con calma”, agregó García en apoyo a los vecinos “que han levantado el edificio abandonado que pertenecía a Burlington Coats”.

“Estoy confundido”, dijo por su parte el venezolano Raúl Chirina. Explicó que, a pesar que en este país la práctica de la religión es un derecho constitucional, “es dudosa la razón de por qué hacerlo tan cerca a la Zona Cero”.

“Creo que lo están haciendo para romper el estigma de la religión”, aseguró Patrick Cotner, un estadounidense criado en el Perú, quien cree que el pronunciamiento del presidente Obama “sólo ha creado más controversia y le ha dado más importancia de la que tiene”.

Sin embargo, el apoyo de Obama trajo “algo de esperanza” al corazón de Talat Hamdami. “Estoy muy orgullosa de que finalmente el presidente se pronunciara”, explicó la mujer que perdió a su hijo —Mohamed Salman Hamdani— en las tareas de rescate el mismo día del ataque terrorista.