NUEVA YORK — Una semana después que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) estableciera un equipo de trabajo en Staten Island, para apoyar la acción policial contra los crímenes de odio, la tensión parecía disminuir y —hasta ayer— no se había reportado ningún nuevo caso.
“Nuestra presencia continúa en Staten Island y nuestro personal ha tomado contacto con cientos de personas”, dijo ayer César Romero, portavoz del Consulado mexicano que estableció una unidad móvil para dialogar con los residentes de la isla, especialmente del sector Port Richmond, donde se han registrado la mayor parte de los incidentes. “En muchos casos no son mexicanos”, agregó Romero.
“Afortunadamente, no tenemos reportado ningún nuevo caso”, señaló el funcionario consular. “Esto no significa que la situación no sea delicada. Seguiremos allí hasta que el factor de emergencia haya desaparecido, hasta que sea necesario”, acotó Romero.
Por su parte, la fiscalía del Condado Richmond —como también se le conoce a Staten Island— informó ayer que desde el arresto de Derrian Williams, alias Romeo Stevens, no se había producido nuevas detenciones.
William Smith, portavoz del fiscal Daniel Donovan, recordó ayer que Williams, de 19 años, fue instruido de cuatro cargos —incluyendo el crimen de odio— por la agresión cometida contra Christian Vázquez el pasado 31 de julio.
Vázquez, quien pertenece a un grupo juvenil contra la violencia, sufrió una herida en el ojo, pero también le robaron joyas y dinero durante el incidente en el que, presuntamente, participó Williams y otros cuatro cómplices que aún no han sido capturados.
El caso contra Vázquez ocurrió en la intersección de la avenida Castleton y Simonson Place, donde el grupo atacó a la víctima mientras profería insultos anti mexicanos.







