NUEVA YORK — Un grupo de 209 líderes religiosos pidió al alcalde Michael Bloomberg detener la cooperación entre las autoridades federales de inmigración y el Departamento de Corrección de Nueva York, a cargo de la cárcel de Rikers Island, que ha provocado la deportación de 4.000 neoyorquinos cada año, según ellos.
En el segundo día de la huelga de hambre organizada por la organización pro inmigrante Se hace camino Nueva York y la Coalición Nuevo Santuario, en la que participan 40 personas, líderes religiosos y políticos acusaron al alcalde de tener una doble cara.
“La policía arresta a personas por infracciones menores y luego los deportan. Es un castigo muy injusto, que divide familias, y que es totalmente contra la ley. ¿Por qué Bloomberg no lo detiene? Bloomberg tiene una doble cara porque dice que adora a los inmigrantes pero no entiende estos casos”, explicó la reverendo Donna Schaper, de Judson Memorial Church.
Ana María Archila, co-directora de Se hace Camino NY, expresó que el ayuno es para llamar la atención a las contradicciones que se están expresando con las políticas de la ciudad.
“Bloomberg tiene un discurso muy progresista y pro inmigrante, pero al mismo tiempo tiene una política que permite a la agencia de inmigración acceder a la información de las cárceles de la ciudad, donde hay gente que está esperando para ir a corte y ponerlos en procesos de deportación, independientemente si son declarados culpables o no del crimen que los llevó a la cárcel”, dijo Archila.
También están participando en la huelga los concejales Ydanis Rodríguez, Melissa Mark-Viverito, Julissa Ferrreras y Daniel Dromm.
Dromm aseguró que el alcalde siempre dice que la grandeza de esta ciudad está en sus inmigrantes, al mismo tiempo que fracasa protegiendo la dignidad de esas personas.







