BROOKLYN — La policía halló a dos personas hispanas muertas en un apartamento en Bedford Stuyvesant alrededor de las ocho de la noche el miércoles.

La mujer estaba sin vida en el suelo de su alcoba y el hombre estaba colgado de la reja de la ventana en lo que parece ser un caso de homicidio-suicidio.

La madre boricua, Wendy González, de 31 años, se mudó al 745 de la Avenida Lafayette hace tres meses, después de salir de un refugio para víctimas de violencia doméstica en El Bronx, según informó una vecina que vivió en el refugio con ella, y quien no quiso identificarse por razones de seguridad.

Su novio, Eddie Rhodes, 40, aparentemente la ahorcó antes de colgarse. Rhodes fue identificado como hispano por vecinos quienes no pudieron confirmar su país de origen.

Rhodes tenía un historial criminal, incluyendo más de 24 arrestos, por asalto, posesión de un arma, y abuso sexual, y sirvió dos sentencias en los años 90 por posesión de drogas, según datos obtenidos por el Daily News.

Vecinos aseguraron ayer que González era una persona callada y reservada quien mantuvo a su hogar y sus tres hijos sola –—dejándolas con su madre mientras trabajaba— y que su novio solo llegó a vivir con ella recientemente. Los hijos, de 15, 9 y 2, no estaban en el apartamento cuando ocurrió el crimen.

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