Imagen de la calle Harman, en Bushwick, un vecindario de Brooklyn que ha sido golpeado fuertemente por los embargos. (FOTO: Eva Sanchis/EDLP) Eva Sanchis/EDLP
1/4

Propietarios de Bushwick dejados a su suerte entre los despojos de los embargos

Ultima parte de III

Nueva York — Cuando hace cinco años la puertorriqueña Elba Reyes y su esposo compraron su casa en el 59 de la calle Harman, en un área de casas de dos plantas en Bushwick, la pareja pensó que había encontrado el hogar para criar a sus cinco hijos.

Sin embargo, Reyes, de 44 años, ahora sufre pesadillas por las noches, en las que imagina que un intruso entra por su ventana y hiere a sus hijos.

“Se está viendo otra vez la venta de drogas, a menudo se oyen tiros”, asegura Reyes. “Estoy en la casa con mis dos varones y escucho los helicópteros y las sirenas de la policía”, afirma.

La crisis económica ha dejado una epidemia de embargos en este barrio de Brooklyn, especialmente en la zona sur, donde viven muchos propietarios hispanos como Reyes. En su misma calle, tres viviendas tienen signos de “se vende” y otras cinco casas se encuentran abandonadas, con las puertas y ventanas tableadas, acumulando basura o graffitis.

“Cuando compramos hace cinco años era difícil conseguir una casa en Bushwick que uno pudiera pagar, pero ahora uno camina dos cuadras, y se ven cuatro, cinco, seis casas a la venta”, dice.

Los propietarios del área como Reyes, quien pagó $285,000 por su vivienda y se encuentran al día en sus pagos, han visto hundirse los precios de sus casas en un 45% en los últimos dos años, según datos del Centro Furman de NYU. Para muchos, las esperanzas de revitalización del barrio descansan en la prometida intervención del presidente Barack Obama.