Mike Agllelo, 65, ha sido empleado por 29 años en la fábrica de galletas.
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Nueva York — Decenas de trabajadores de la fábrica de galletas Stella D’Oro exigieron ayer a los propietarios de la empresa retornar a la mesa de diálogo a fin de evitar el posible cierre del sitio.

Durante una protesta en las afueras de la fábrica, ayer los trabajadores afiliados al sindicato de Pasteleros, Confeccionistas, Tabaco y Grano (BCTGM), dijeron que en caso cerrar el sitio, los empleados iniciarán una campaña de desprestigio a fin de denunciar lo que ellos calificaron malas prácticas laborales.

“No es justo que esta fábrica nos vea como animales, como trapos viejos que ya no servimos para nada y que pueden echarnos a la calle sin importarles que tenemos familias que mantener”, expresó Mistella Salazar, quien por 11 años ha trabajado en el sitio.

“Creemos que el cierre es una venganza a los trabajadores luego que los trabajadores forzaran a los patrones a respetar sus derechos laborales. Eso no es justo”, dijo María Hand, del sindicato 1199 SIEU.

“Si la empresa decide cerrar, vamos a emprender un boicot en contra de los productos de la fábrica”, advirtió.

Los trabajadores lanzaron consignas como no al cierre, no a los despidos y no a las concesiones. Fermín Pérez, quien labora en la fábrica como operador de máquinas, dijo que el posible cierre de su fuente de trabajo afectará a toda su familia. “Yo soy la única persona que trabaja. Tengo hijos que alimentar...”, aseveró.

Cabe recordar que el 18 de agosto del 2008, los empleados de la fábrica de galletas se declararon en huelga, luego que la administración intentara recortar sueldos y prestaciones.