Nueva York — Julia Fernández, una madre soltera de Manhattan, cuenta con un seguro médico de bajo costo que cubre a sus dos hijos pequeños. La dominicana paga $18 mensualmente por cada hijo.
Sin embargo, si se aprueba la reforma de salud propuesta por la administración del presidente Barack Obama, en su forma actual, Fernández y miles de padres como ella tendrían que pagar por lo menos $160 por mes.
“Estoy en contra de la reforma”, dijo Fernández, quien explicó que, “afecta a las familias de clase media, las que tenemos ingresos pero no nos alcanza para un seguro privado”.
Ayer, Fernández se reunió con más de 100 manifestantes frente a las oficinas de los senadores por Nueva York Charles Schumer y Kirsten Gillibrand en la Tercera Avenida en Manhattan, para exigirles que apoyen una reforma de salud que no elimine el plan de cobertura médica que hoy existe para neo- yorquinos de bajos ingresos, Childrens Health Insurance Program, o CHIP, por sus siglas en inglés.
Según datos del 2009 del Censo, hay 8 millones de niños sin seguro en EE.UU. En Nueva York, 398,000 niños, o el 8.4% de menores en el estado, no tienen cobertura médica. Casi el mismo número, 384,000, está inscrito en el CHIP, según datos del Children’s Defense Fund.
Bajo la propuesta actual, esos padres que hoy dependen de CHIP, conocido en Nueva York como Child Health Plus, estarían obligados a pagar un mínimo de $160 mensual, una cantidad fuera del alcance de miles de padres, sean ellos ciudadanos, como Fernández, o inmigrantes indocumentados. El programa de CHIP en Nueva York, el tercer plan más grande en el país, también ofrece cobertura médica a los hijos de inmigrantes indocumentados.







