El Presidente de El Bronx, Rubén Díaz Jr. (izq.) y su padre el asambleísta estatal Rev. Rubén Díaz. Foto: Archivo/EDLP    
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Nueva York — Con el lema “El Bronx no está a la venta”, la Maquinaria Demócrata de dicho condado, encabezada por el asambleísta Carl Heastie y los Díaz, demostró el martes un tremendo poder político aplastando en las urnas al multimillonario alcalde Michael Bloomberg, quien perdió 37-61% en el “Condado de la Salsa”.

En el distrito de la Asamblea 83, de Heastie, que incluye los barrios de Olinville y Estchester, de 12,103 votos, Thompson ganó con el 75%, 9,107 contra 2,996 votos de Bloomberg.

En el distrito 85, que Rubén Díaz jr. representó hasta este año, antes de ocupar la presidencia de El Bronx, Thompson también barrió con un 73%. De 10,581 votos, Thompson obtuvo 7,676 y Bloomberg 2,905 en el barrio que incluye Bronx River y Hunts Point.

La historia se repitió en los distritos 76, 79, 84 y 86, donde Thompson ganó 3 a 1 ó 2 a 1 al alcalde.

Para el senador estatal Rubén Díaz, de creciente influencia en El Bronx, el condado le envió un claro mensaje a Bloomberg: “Que El Bronx no se vende”. Díaz dijo que como parte del operativo para movilizar a los votantes del condado, el Partido Demócrata distribuyó vehículos de campaña con los carteles de Thompson y mensajes grabados con la voz de los Díaz emitidos por altavoces en los vecindarios.

La Maquinaria Demócrata demostró su poder con Fernando Cabrera, un desconocido que el apoyo de los Díaz venció en las primarias de septiembre a la concejal María Báez, quien ocupó el cargo por ocho años.

El analista político Angelo Falcón, presidente del Instituto de Política Puertorriqueña, cree que la presencia de los Díaz fue clave. El mayor de los Díaz, el pastor y el senador estatal Rubén Díaz, “movilizó a los evangélicos”, dijo Falcón.