NUEVA YORK — El enfrentamiento entre el demócrata William Thompson y Michael Bloomberg, por la extraordinaria inversión de recursos de este último, ha sido comparado con la lucha entre David y Goliat, y aunque el alcalde mantiene la ventaja en las encuestas, la campaña de Thompson asegura que, como en la historia bíblica, el pequeño David vencerá al colosal Goliat.
Y es que la diferencia de recursos entre las dos campañas es abismal. Mientras el multimillonario alcalde Bloomberg, quien se postula en las líneas republicana e independiente, llevaba gastados a finales de octubre más de $83.4 millones, en la campaña autofinanciada más cara de la historia de EE.UU., Thompson llevaba $6.6.
La campaña de Bloomberg, además de los anuncios en televisión y radio, tiene vallas móviles en toda la ciudad y un ejército de 5,000 trabajadores para hoy, y planea llamar a 100,000 puertas. La campaña de Thompson ha reclutado 2,500 voluntarios, pero espera llamar de 90,000 a 110,000 puertas, y ha alquilado 45 vehículos para transportar a los votantes a los centros de votación.
La campaña del alcalde ha emitido 75 llamadas telefónicas automatizadas diferentes para llegar a unas 890,000 personas, en idiomas tan diversos como el mandarín y el ruso. Thompson planea emitir hoy 10 versiones de llamadas automatizadas, con la voz de 35 demócratas influyentes, a unas 350,000 personas, dijo su campaña.
Las dos campañas, empero, tienen algo en común: la inquietud por la perspectiva de una baja participación en las elecciones, y consideran que el resultado dependerá de quién logre persuadir a sus seguidores a salir a votar hoy.
Mientras disfrutaba de un helado en la fábrica Delicioso Coco Helado de El Bronx, propiedad del hondureño Alfredo Thiebaud, Bloomberg se mostró confiado en ganar, pero dijo que hoy su campaña se concentrará en llamar a la gente para que salga a votar.









