NUEVA YORK — El Día de Acción de Gracias no fue la excepción para los crímenes en El Bronx. La policía encontró ayer a un hispano de 29 años muerto, con un tiro en la cabeza, en el asiento de un auto.

Miguel Nieves, superintendente del 675 de Walton Avenue, vio al hombre a eso de las 6:00 a.m. del jueves cuando salió a barrer la calle.

“El señor estaba en un carro negro estacionado aquí en la calle, en el asiento del chofer, con el cinturón de seguridad puesto, con el asiento inclinado como si hubiera estado descansando”, describió Nieves.

“Yo pensé que como era día de fiesta, a lo mejor la cogió grande y estaba borracho, por lo que no le di importancia”, dijo.

Según Nieves no había ninguna señal de un disparo, los cristales estaban arriba y en perfecta condición y no vio sangre ni nada que le llamara la atención.

Sin embargo, un hombre que vive en el edificio –que no quiso hablar con la prensa— llamó a la Policía. Al llegar los oficiales, a las 8:34 a.m., encontraron al hombre en el auto y al ver que no respondía, abrieron el auto.

El hombre tenía un tiro en la cabeza y estaba muerto.

El superintendente, quien trabaja en este edificio desde los años 80, nunca había visto al hombre ni al auto en el barrio. “Y yo conozco a todos los del barrio”, recalcó. Nieves dice que este es un barrio tranquilo y que nunca había pasado nada similar.

Aún no hay sospechosos y la Policía está investigando el crimen. A la hora de cierre, la Policía aun no había podido encontrar a la familia de la víctima para notificarla, por lo que no han comunicado su nombre.