NUEVA YORK — Ante los repetidos hechos violentos que han tenido saldos trágicos en Nueva York, líderes comunitarios se unirán a funcionarios electos y familiares de las víctimas en una vigilia este lunes para pedir se detenga esta serie de hechos sangrientos.
El presidente de El Bronx, Rubén Díaz Jr., anunció ayer la actividad “en memoria de las recientes víctimas de este flagelo”, como parte del Día Nacional de Protesta.
“Estamos cansados de lamentar la pérdida de vidas inocentes a causa de la violencia con armas de fuego que se vive en nuestras calles”, declaró Díaz y pidió trabajar en conjunto “para frenar esta creciente ola de violencia que en los últimos meses ha cobrado la vida de varios de nuestros residentes”.
Díaz resaltó el caso de Aisha Santiago, una joven de 25 años que fue asesinada el pasado 22 de septiembre —frente a su hijo de 9 años— cuando se dirigían a lavar ropa. Asimismo, señaló la muerte de la abuela Sadie Mitchell, de 92 años, quien perdió la vida el 20 de octubre, cuando estaba en su propia casa y fue impactada por una bala perdida que penetró la vivienda.
Díaz puso también de relieve el más reciente caso ocurrido contra la adolescente Vada Vásquez, de 15 años de edad, quien recibió un disparo en la cabeza al salir de la escuela. Actualmente, la hispana permanece en estado de coma, “mientras la comunidad reza por su restablecimiento”.
“Debemos presionar para que el gobierno federal apruebe una ley más estricta sobre la compra de armas de fuego”, expresó ayer el presidente de El Bronx. Dijo también que Nueva York tiene una de las leyes más fuertes sobre armas, pero “lamentablemente, nuestras calles están inundadas de armas de fuego que son traídas de forma ilegal de estados vecinos donde las leyes son más flexibles”.








