NUEVA YORK — Con letreros que decían: “Necesitamos más escuelas, no centros comerciales” y “protejan nuestros negocios locales”, cientos de líderes comunitarios, religiosos, padres de estudiantes y asociaciones de inquilino, se unieron ayer a la Northwest Bronx Community & Clergy Coalition (NWBCCC), atiborraron los salones de la iglesia St, Nicholas of Tolentine en El Bronx y luego marcharon por las calles en demanda de acción sobre los desafíos que enfrenta este condado, en relación a empleos, escuelas, viviendas asequibles y salud.
Durante el foro que se realizó dentro de la iglesia, el tema principal fue el proyecto de desarrollo del Kingsbridge Armory de El Bronx por la compañía Related, cuya venta y rezonificación fue aprobada la semana pasada por la Comisión de Planeamiento de la Ciudad, y se espera que el Concejo Municipal someta a votación en menos de 50 días.
El presidente de El Bronx, Rubén Díaz hijo dijo: “Se acabó el relajo con El Bronx. Quien quiera hacer negocio en nuestro condado, será bienvenido; pero debe ser negocio para todos”.
Díaz votó en contra del desarrollo del Kingsbridge Armory hasta que Related no firme el Acuerdo de Beneficio para la Comunidad, CBA, que la comunidad le presentó, y el cual incluye salarios dignos, libertad de los empleados a agremiarse, espacios de recreación para la comunidad, la exclusión de supermercados y cadenas que afecten a los negocios del área ni aumenten el tráfico, y la contratación de personas del área.
Díaz dijo que la ciudad gastó $30 millones en reparar el techo del Armory, pero se lo está vendiendo a Related por $5 millones, y mencionó que la inclusión de un supermercado en el proyecto afectaría a los supermercados y negocios del área, “los cuales no han recibido beneficios del municipio y han estado ahí en los tiempos buenos y malos y emplean a cientos de personas de El Bronx”.







