Carlos Flores. (FOTO: Archivo)
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Peekskill, NY — Todo parece indicar que Carlos Flores, el ecuatoriano acusado de ser un falso odontólogo, es realmente un dentista licenciado en Ecuador aunque nunca hizo los trámites para convalidar y obtener licencia en Nueva York.

Tanto su abogado Elliot Kay como su amigo de más de una década, el también ecuatoriano José Puente, así lo declararon ayer a EL DIARIO/LA PRENSA.

Flores fue detenido el pasado diciembre por ejercer la práctica dental en la cocina de su casa, donde la policía encontró entre otras cosas, una silla de dentista e instrumentos con sangre.

El registro policial se produjo después que un hombre que había acudido por un dolor de muelas a su consulta tuviera que ir al hospital ya que Flores le rompió la muela cuando intentaba extraérsela.

Flores fue llevado ayer a la corte de Peekskills desde el centro penitenciario donde se encuentra detenido. Flores, un hombre menudo, con menos de cinco pies de altura, pelo casi blanco y tez cetrina, se mantuvo impenetrable durante la vista. Ni siquiera cuando la fiscalía confirmó ante el juez William Maher que se le retiraban todos los cargos, excepto el de practicar sin licencia en el estado de Nueva York, su rostro no mostró emoción alguna.

Tras la vista, su abogado, Elliot Kay, dijo a este rotativo: “Será excarcelado muy pronto. Estamos en el proceso de resolver el caso en unas semanas, porque ambas partes han llegado a un acuerdo, aunque aún siguen las negociaciones”.

En la sala, acompañando a Flores, se encontraban familiares y amigos que se negaron a hacer declaraciones salvo Puente quien dijo a este periódico: “Sí, es dentista, y la sobrina tiene en su poder el título. El ha ido a conferencias a México, Chile y Brasil, delegado por nuestro país (Ecuador)”.