El Bronx
– En el año 2004, el candidato a la Asamblea por el distrito 86 de El Bronx, Nelson Castro, fue sentenciado a tres años de probatoria y a reembolsar los $4,950 que indebidamente cobró por desempleo desde octubre del 2002 a febrero del 2003, tras declararse culpable.
“Estaba ansioso porque saliera esa pregunta, porque no tengo nada que esconder”, sostuvo Castro cuando le contactó EL DIARIO/LA PRENSA. Según él, lo que sucedió fue que mientras cobró el desempleo trabajó como profesor tres horas en lugar de las dos autorizadas y para cuando el Departamento de Trabajo se puso en contacto con él, “el daño ya estaba hecho”.
“Mi intención nunca fue defraudar y por eso me declaré culpable en cuanto me di cuenta”, aseveró.
Castro, cuyo nombramiento como candidato oficial a la Asamblea el mes pasado, desbancando al también dominicano Héctor Ramírez, sorprendió a todos, no ha dejado de ser noticia.
Sus rivales, Mike Soto por la Asamblea y Ramírez para Líder del Distrito 86, alegaron que no vivía en el distrito. Además, Soto calificó de fraude el número de votantes registrados en su apartamento y en el de Steve Santana, presentado como su jefe de Campaña, aunque este cargo lo ocupa María Rodríguez según lo confirmaron ella misma, Castro y Santana a este rotativo.
“Lo que querían (refiriéndose a Soto y a su hermano Richard Soto, candidato al Senado) era determinar si yo había hecho el registro. Pero yo estoy limpio”, dijo Castro.
Según los registros de la Junta Electoral, en el apartamento de un dormitorio en el que vive Castro en El Bronx, aparecen inscritos como votantes, además de él y su novia, otras ocho personas. El registro da como entrada la inscripción de Castro el siete de junio del 2008, ocho personas el día siguiente y otra el 19.
Castro negó, como en la Corte, saber por qué están registradas en su apartamento. Sin embargo, reconoció a cinco familiares y hermanos de su novia, y negó conocer a otras tres. Una de ellas colgó cuando la dijimos el objeto de nuestra llamada. Otra al principio dijo que nunca había vivido en ese apartamento o estar registrada como votante, y cuando la preguntamos sobre Castro cambió y dijo que sí, que había vivido allí.
Sin embargo, Richard le dijo a EL DIARIO/LA PRENSA: “Castro es un delincuente que no puede representar a la comunidad, estuvo en probatoria hasta el año pasado, recientemente estuvo en corte por conducir con licencia revocada y en toda la gente registrada como votantes en su apartamento a los que no les dijo que era una acción criminal. Si el actúa así ¿cómo va a actuar el día que gane el poder?. No soy yo el que se declaró culpable de robo ni el que conduce sin licencia”.
En el apartamento de Santana, que es de su madre, figuran inscritos 15 votantes de los que Santana admitió a EL DIARIO/LA PRENSA conocer a siete. Dijo desconocer por qué se habían registrado como votantes dando la dirección de su apartamento. Según la Junta Electoral, seis de esos “desconocidos”, se inscribieron el 12 de julio pasado, uno el ocho de junio y otro figura inscrito en octubre del 93.
Castro y Santana culpan a los hermanos Soto de lo que consideran ataques contra ellos. Para Santana, los Soto “tratan de ganar la guerra sin tirar un solo tiro. ¿Cuál es el trabajo que han hecho esos candidatos en la comunidad?”.
Para Richard sin embargo, “la lucha es entre un hombre de familia que lleva 20 años en la comunidad (Mike) y un joven (Castro) que busca donde poner su maleta para ganarse un puesto. Un buen dominicano no tiene record criminal. Yo personalmente estaba apoyando a Ramírez porque hay una gran diferencia entre Ramírez y Castro. Ramírez ha vivido y trabajado en esta comunidad y creo que el condado no ha entendido la clase de persona que es Castro. No lo estoy atacando porque sea dominicano, la lucha no es entre dominicanos y boricuas, sino porque es un delicuente”.
Por su parte, Santana se queja que Richard Soto le llamó para decirle que “tenían que negociar”, pero que él no tenía nada que hablar. Mientras que Soto reconoce que ha llamado “a cierta gente” [registrados en los apartamentos] para explicarles el daño que les estaban haciendo. “El registro fraudulento de votos es una acción criminal que puede afectarles seriamente y debemos tener mucho cuidado protegiendo a nuestra gente. Estoy seguro que la maquinaria del partido no sabe el tipo de persona que es Castro”, indicó Soto.
De su lado, Castro dijo: “Yo soy una persona real que camina, vive, tiene amigos, enemigos, he tenido problemas y me he equivocado, pero Mike Soto es como el Espíritu Santo, se siente pero no se le ve en la comunidad”.
Para el cierre de edición Soto no había respondido a nuestras llamadas porque, según Richard, no se encontraba en la ciudad.
Candida.portugues@eldiariony.com









